Rosario, miercoles 04 de noviembre de 2026
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Rosario, miercoles 04 de noviembre de 2026

El Papa Francisco también hizo memoria

El Sumo Pontífice recibió a familiares de víctimas de la dictadura y bendijo “a todas las madres que tienen hijos desaparecidos”.

El papa Francisco se reunió ayer en el Vaticano con familiares de víctimas de la dictadura y envió una bendición y un beso “a todas las madres que tienen hijos desaparecidos”. En tanto, la Santa Sede confirmó ayer la desclasificación de los archivos sobre la dictadura argentina y ratificó que el trabajo de ordenamiento quedará listo “en los próximos meses”.

“El papa Francisco ha manifestado su intención de abrir a las consultas los archivos vaticanos relativos al tiempo de la dictadura en Argentina (1976-1983), lo que supone naturalmente la catalogación del material”, afirmó el portavoz papal Federico Lombardi.

“El trabajo procede de manera regularmente y se prevé que pueda ser completado en el curso de los próximos meses, luego de lo que se podrán estudiar los tiempos y condiciones para su consulta, junto con la Conferencia Episcopal Argentina”, agregó Lombardi a la agencia Télam y medios acreditados.

Apenas minutos antes de la declaración de Lombardi en la Santa Sede, y en la víspera del 40º aniversario del último golpe de Estado, el papa Francisco había enviado una bendición “a todas las madres que tienen hijos desaparecidos” en la Argentina, en ocasión de recibir luego de una audiencia general a familiares de víctimas de la última dictadura.

El Papa recibió, tras la audiencia general de ayer, a un grupo de familiares de desaparecidos, con quienes tuvo un encuentro “muy emotivo y cariñoso”, relató a la agencia Télam Marie-Noelle Erize Tisseau, hermana de Marie-Anne, desaparecida en San Juan el 15 de octubre de 1976.

“Le dio un beso a mi mamá, que también vino a la reunión y le dijo que ese beso era para todas las madres que sufrieron la desaparición de un hijo y él imaginaba el dolor que eso representaba”, agregó Erize Tisseau.

El Papa recibió ayer en la Plaza San Pedro a Erize Tisseau; a Genevieve Jeanningros, sobrina de la monja francesa Leonie Duquet, desaparecida el 10 de diciembre de 1976 en Buenos Aires, y a Cecilia Romero, sobrina del beato monseñor Oscar Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 en El Salvador mientras celebraba una misa. Jeanningros destacó el gesto papal y lo calificó como “una decisión muy importante para todos, por la claridad y transparencia”, al tiempo que agregó que fue “un beso y una bendición con una ternura muy grande”.

Por su parte, Romero destacó el gesto del Papa de recibir “a todos juntos, para recordar la barbarie que hubo en nuestros países”. El gesto de Francisco, que ubicó a los familiares en la primera fila de la audiencia y los saludó con un beso afectuoso uno por uno, fue en la víspera del 40º aniversario del inicio de la dictadura.