El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar la tensión internacional al vincular su intención de anexar Groenlandia con el hecho de no haber recibido el Premio Nobel de la Paz. Lo hizo en una carta enviada al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, en la que admitió que, tras quedar fuera del reconocimiento, ya no se siente obligado a centrar su política exterior exclusivamente en la paz.