El riesgo país volvió a encender señales de alerta en los mercados financieros. En el inicio de las operaciones de este martes, el indicador elaborado por JP Morgan se disparó hasta los 710 puntos básicos, con un avance de 35 unidades respecto del cierre previo, cuando había terminado en 675.
Sin embargo, con el correr de los negocios, el índice recortó la suba inicial y se ubicó en 684 puntos, lo que representa un incremento de nueve unidades frente al último cierre. La reversión respondió a una mejora en las cotizaciones de los títulos públicos argentinos, que pasaron a terreno positivo después de registrar caídas de hasta el 1,5% durante las primeras operaciones.
Pese a la moderación del avance, el riesgo país permanece en su nivel más elevado desde las elecciones legislativas de 2025, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y las dudas sobre la marcha del programa económico del Gobierno.
La presión internacional y las dudas sobre la economía local
La escalada del indicador responde a una combinación de factores externos e internos. En el plano internacional, uno de los principales focos de preocupación es el fuerte avance del precio del petróleo, que alcanzó los US$111 por barril.
El encarecimiento de la energía puede trasladarse a los precios generales y alimentar las presiones inflacionarias. Ese escenario, a su vez, podría llevar a la Reserva Federal de Estados Unidos a impulsar nuevas subas de las tasas de interés, una posibilidad que mantiene en alerta a los inversores.
Ante esa perspectiva, los mercados tienden a reducir su exposición a los bonos de economías emergentes y a refugiarse en activos considerados más seguros. Este movimiento presiona sobre las cotizaciones de la deuda argentina y eleva el rendimiento exigido por los inversores para mantener esos títulos.
En ese contexto, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ubica en el 5,15%. La combinación de la caída de los bonos argentinos y de tasas elevadas en Estados Unidos amplía la brecha de riesgo entre ambos activos y presiona al alza el indicador soberano.
A las tensiones externas se suma un escenario político y económico local más complejo, atravesado por las dudas sobre los resultados del plan económico y la capacidad del Gobierno para consolidar la confianza de los mercados.
El antecedente de las elecciones legislativas
El nivel actual del riesgo país también vuelve a poner en perspectiva la volatilidad que atravesó el mercado argentino durante 2025.
El viernes 24 de octubre de ese año, el indicador había alcanzado los 1.081 puntos básicos. Tras la victoria del oficialismo en las elecciones legislativas del domingo 27, el índice se desplomó hasta las 652 unidades, en una reacción favorable de los mercados al resultado electoral.
Desde entonces, la evolución del indicador quedó sujeta a los cambios en las expectativas económicas, el desempeño de los bonos soberanos y el contexto financiero internacional.
La suba de este martes, aunque moderada luego del salto inicial, refleja la persistencia de las tensiones que enfrenta la deuda argentina. La recuperación parcial de los títulos públicos permitió aliviar la presión sobre el riesgo país durante la rueda, pero no alcanzó para revertir el avance respecto del cierre anterior.
Los bonos argentinos, que llegaron a caer hasta un 1,5% al comienzo de la jornada, serán una de las principales referencias para determinar si el indicador logra estabilizarse o retoma la tendencia alcista.
