Son en principio 100 toneladas de preparación enzimática para la industria alimenticia y olequímica. Se trata de productos de punta para la llamada química verde, que reduce el impacto ambiental de los procesos, ahorra energía y minimiza el consumo de agua y otros recursos
Keclon, empresa biotecnológica fundada por cuatro investigadores del Conicet en el Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos, con doble dependencia que incluye a la Universidad Nacional de Rosario, exporta 100 toneladas de preparación enzimática a Brasil para la industria alimenticia y olequímica.
Los investigadores que integran el emprendimiento son Hugo Menzella, María Eugenia Castelli, Andrés Aguirre y Salvador Peirú. El Instituto funciona en la sede de la facultad de Ciencias Bioquímica de la UNR, y se dedica al desarrollo de enzimas industriales y el diseño de extractos enzimáticos, además de profundizar los conocimientos y los productos en el área de proteínas, tecnología química y de fermentación.
Menzella, cofundador de Keclon y director del Instituto, marcó la singularidad de la iniciativa: “Nunca hubo una empresa cuya tecnología, desde diseñar una secuencia de ADN, cuyo tamaño se mide en armstrong (diez millonésima parte de un metro), hasta fermentadores de decenas de toneladas, haya sido de punta a punta diseñada por investigadores e investigadoras del Conicet. Y eso crea empleo y genera divisas, y es la prueba de que el único camino es desarrollar tecnología”.
“Parte del proceso hasta llegar a la exportación fue analizar procesos de la industria química donde las enzimas puedan mejorar en eficiencia, validar con posibles usuarios, modelar el beneficio económico para el cliente y realizar el análisis PI y regulatorio. Y solo iniciar el desarrollo después de que todo esto haya sido validado”, explica Menzella, quien sostiene que “el científico siempre primero tiende a hacer las cosas y después ver si sirve, en lugar de ir a buscar el problema y resolverlo”.
Keclon se fundó con el asesoramiento de científicos y científicas del Conicet repatriados y el acompañamiento técnico de la Gerencia de Vinculación Tecnológica del organismo. Actualmente produce y comercializa en su nueva planta, inaugurada en noviembre 2021. Eso le permite impulsar el desarrollo de nuevos mercados y potenciar su perfil exportador, dar empleo a numerosos científicos y científicas formados en el sistema de ciencia y tecnología y convertir a la Argentina en referente regional en procesos biotecnológicos que permiten un mejor rendimiento industrial al mismo tiempo que reducen el impacto ambiental.
Actualmente, el mercado global de enzimas industriales mueve unos 5 mil millones de dólares. Y se expande rápidamente, a una tasa estimada del 6% anual, incorporando a industrias como la alimenticia, la agroquímica, de alimentación animal, biocombustibles y farmacéutica, entre otras. Lo que ofrece a esos sectores, enfocados en la migración hacia soluciones 4.0 (basadas en la interconectividad, la automatización y los datos en tiempo real) es mayores rendimientos en sus procesos industriales.
La compañía utiliza herramientas de ingeniería genética, biología sintética y técnicas de evolución dirigida para desarrollar un sólido portfolio de productos patentados internacionalmente para las industrias de la alimentación, oleoquímica y farmacéutica.
El uso de enzimas a gran escala constituye el pilar más importante de las denominadas tecnologías sustentables o de química verde. Reducen el impacto ambiental de los procesos industriales, porque son 100% biodegradables, ahorran energía y reducen el consumo de agua y otros recursos esenciales.
“Estamos convencidos de que tenemos que ser los aliados de la industria del futuro. El mundo ya no tolera la producción industrial tradicional y el uso de enzimas es parte de la revolución de la biotecnología que va a permitir seguir produciendo a gran escala. Son el salto de sustentabilidad que necesita el planeta”, destacó Menzella hace dos años, en momentos en que la empresa avanzaba en la construcción de su planta industrial en San Lorenzo, inaugurada en noviembre pasado.
La fábrica cuenta con una capacidad de fermentación de 65.000 litros (ampliable a 200 mil), y permite potenciar la producción y comercialización de productos de excelencia a nivel global, posicionando a la Argentina como referente en soluciones biotecnológicas.
Keclon se constituyó como una Empresa de Base Tecnológica gracias a las inversiones provenientes del fondo de inversión Pymar y, luego, del Fondo Argentino Sectorial, a través de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
Luego, contó con un aporte total de 35.087.684 pesos por parte de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación para el financiamiento de tres proyectos. Gracias a esto, la empresa estuvo en condiciones de recibir, en una segunda ronda, inversiones del sector privado por un total de 14 millones de dólares.
El líder Temperley superó en la noche del jueves a Alumni en Casilda y se…
Ben Hur y Talleres de Villa Gobernador Gálvez se sumaron este jueves a Náutico en…
Una mujer denunció que su pareja estaba cautiva y le exigían dinero. La denuncia en…
El histórico preparador físico de Diego Armando Mraradona pasó por El Hincha Leproso, y en…
Este viernes, la comunidad de San Lorenzo vuelve a las calles para acompañar a la…
El proyecto contiene intervenciones en rutas nacionales de la provincia, con más de $88.470 millones…