Por Rita Colli
Las relaciones económicas y de poder que subyacen a la inequidad de género se explican por un fenómeno que no por invisible es menos importante: el trabajo no remunerado que realizamos las mujeres especialmente en nuestro hogar. Desde el Sacra sintetizamos un programa que se tradujo en luchar por la conquista de salario, jubilación, obra social y una organización sindical de amas de casa.
Sostenemos que el reclamo de un salario no comporta un encasillamiento de las mujeres en lo que se denomina “roles reproductivos”, sino todo lo contrario; significa rechazar este trabajo como expresión de nuestra naturaleza, y luchar porque sea reconocido como socialmente necesario y económi- camente productivo. La economía política viene arrojando luz sobre el tema, reclamando que es imperiosa su contabilización e inclusión en las cuentas nacionales de los países a la hora de establecer el PBI, que según la Organización de las Naciones Unidas, representaría hasta un 40 por ciento en los países industrializados, siendo las mujeres las productoras del 60 ciento de los bienes y servicios que consume la sociedad.
Nuestra lucha nació con la democracia y transitó las primeras dos décadas de existencia a pura calle junto a los trabajadores. Arrancó al neoliberalismo noventista, casi al final, un logro formidable: nuestra obra social, que en esta tercera década pudimos consolidar. Contrasta con el presente en el que otra vez estamos en la calle junto a los trabajadores y trabajadoras defendiendo el trabajo.
Atlantic B y Ciclón ganaron este lunes en pendientes de la Primera B, mientras que…
María Celeste Ponce, quien bajó su perfil de manera ostensible, publicó en redes un video…
En la comisión de Planeamiento recibieron a rosarinos que adquirieron lotes en diferentes localidades promovidos…
La comisión de Servicios Públicos comenzó el análisis del mensaje de la Intendencia que busca…
La cadena de panaderías pedirá su propia quiebra. Los empleados encontraron candados y cerraduras cambiadas,…
El arquero tuvo tres muy buenas intervenciones en la primera parte. Nada que hacer en…