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El entrenador de fútbol, Diego Simeone, y su pareja, Carla Pereyra, acumulan más de 180 inmuebles en Madrid a través de su estructura empresarial, según una investigación emitida por Equipo de Investigación, un reconocido ciclo de televisión en el país europeo. El dato se conoció en medio del fuerte debate por la crisis habitacional que atraviesa España.
La cartera también incluye residencias para estudiantes y se gestiona mediante Carpersim, la sociedad creada por la pareja para desarrollar operaciones de compra, alquiler y explotación de propiedades. Las últimas cuentas disponibles corresponden al ejercicio 2024 y reflejan activos por casi €40 millones, de acuerdo con los datos difundidos.
El recorrido de la pareja en el sector comenzó con una estrategia centrada en adquirir viviendas para obtener rentabilidad mediante los alquileres, aunque después el esquema sumó proyectos de mayor escala. La primera inversión inmobiliaria de Simeone se ubica en 2017, cuando participó junto a otros socios en la construcción de un edificio en Salamanca.
Pereyra es quien se encarga de la administración del patrimonio, ya que su vínculo familiar con la arquitectura y sus experiencias previas en el rubro fueron factores determinantes para la expansión del negocio. Desde la capital española, la empresa también comercializa las propiedades mediante una agencia propia y analiza nuevos desarrollos.
La magnitud del negocio alcanzado por la pareja contrasta con el escenario habitacional español, donde la falta de oferta y el aumento de los precios mantienen abierto un conflicto social y político. En Madrid, el alquiler alcanza €22,40 por metro cuadrado mensual, una de las cifras más elevadas de la región, según el índice de Fotocasa, uno de los portales inmobiliarios de referencia en España.
En ese contexto, Simeone aseguró que su proyecto personal no está atado para siempre a Europa y que la idea es regresar a su país cuando termine su etapa como entrenador: «Si me preguntasen dónde voy a vivir cuando deje de entrenar, lógicamente respondería en la Argentina. ¿Dónde si no? Es mi país».