El Canalla arrancó abajo por el gol de Ávalos. Pero antes de que termine el primer tiempo, Di María frotó la lámpara y equilibró el resultado. En el complemento aparecieron los pibes de la cantera y con gritos de Cantizano y Verón tacharon al Rojo para meterse en la próxima ronda
Foto: Juan José García
Ganar, en los 90, en el suplementario o en los penales; no importa. Rosario Central afrontó un duro compromiso por los octavos de final del torneo Apertura ante Independiente. Y el Canalla logró avanzar de ronda en el tiempo regular. No necesitó del suplementario, ni de los penales. Fue 3-1 sobre el Rojo con una claridad absoluta y sin ayuda, como hicieron creer en Avellaneda en la previa.
Lo viejo funciona se dijo no hace mucho. Y Di María lo hace a la perfección. Pero en el Gigante lo nuevo también funciona. Gio Cantizano y Elías Verón fueron parte también de los gritos de la Canallada. Fideo debutó en Centrla en 2005. Y recién después de dos años nacieron el volante y el defensor. Una mezcla perfecta de experiencia y juventud que padeció el Rojo.
La ausencia de Campaz, lesionado, no supo reemplazarla Almirón en la primera parte. El DT se decidió por Pol Fernández y así Di María se paró por izquierda. Pero Fideo estuvo errático en gran parte de la etapa inicial. Independiente no se salió del libreto de sus últimos partidos. Marcone patrón del medio y los rapiditos Gutiérrez y Abaldo por afuera. El faro fue el paraguayo Ávalos.
El trámite era parejo y había más errores que aciertos a la hora de pasarse la pelotita. Central tenía más juego en el Rojo, pero no era punzante. Independiente equilibró las acciones y en el primer desborde serio de Gutiérrez el local sacó del medio. El chileno tuvo tiempo (se lo dio Sández) para meter un centro rasante que encontró a Ávalos ingresando por el medio.
Fue un golpe importante en el Gigante. Central, a esa altura, tambaleaba. Pero apareció Di María sobre el final de la primera parte. Fideo frotó la lámpara para encender la mecha de la ilusión auriazul. El capitán encaró por derecha, pasó entre dos jugadores y sacó un remate que se metió en el segundo palo de Rey. Golazo y empate.
Para salir a jugar el segundo tiempo, Almirón decidió el ingreso de Cantizano por Enzo Giménez. Y vaya que le dio sus frutos. Central fue más que el Rojo en la etapa final. No solamente en el resultado, sino también en el juego. Di María se paró por derecha y comenzó a encargarse de los hilos ofensivos. Un pase suyo a Coronel, de gran partido, sirvió para el desborde del lateral que desembocó en el gol de Cantizano. Justicia total. Porque de los dos el más ambicioso fue el Canalla. Independiente se quedó con el buen primer tiempo que jugó y no mucho más.
El adicional de Falcón Pérez fue de cinco minutos. Y fue lógico que Independiente ponga toda la carne en el asador. Alguna contra el Canalla iba a tener. Y la tuvo. Cantizano armó un jugadón desparramando rivales y le cedió el gol a Verón, que en su tercer partido anotaba para el equipo de toda su vida.
Almirón vino para esto. Para ganar los mata-mata que Holan perdió en 2025. El equipo mostró carácter y jugó un segundo tiempo ideal. Casi sin fallas. Con Di María como abanderado y con dos escoltas muy jóvenes como Cantizano y Verón. Ahora a pensar en el miércoles, día en el cual el Canalla afrontará su compromiso por los cuartos de final.
Tras las recientes definiciones judiciales contra los jueces federales Marcelo Bailaque y Gastón Salmain, la…
El Estadio Mario Alberto Kempes se vestirá de fiesta este domingo, a las 15:30, para…
El cuerpo de la víctima fue encontrado en un descampado donde había estado el único…
Del 3 al 6 de junio, AgroActiva Vuela volverá a reunir aeronaves de todo el…
Aunque no habrá en la muestra títulos argentinos como en ediciones anteriores, la producción del…
Nacido en Mendoza en 1928, se convirtió en uno de los creadores argentinos más influyentes…