El titular de la Corte Suprema, Daniel Erbetta, brindó durante una conferencia de prensa detalles sobre la caída del cielorraso que colapsó la semana pasada en un pasillo del edificio de los Tribunales provinciales. El ministro sostuvo que un primer informe técnico determinó que no existe ningún riesgo de desprendimiento. “No hay posibilidad de que estos cielorrasos caigan solos”, detalló. A lo que refrendó que la empresa privada que trabajaba en el lugar se hará cargo de la reparación. A su vez, brindó información sobre algunas cuestiones operativas para este año. Sostuvo que cinco secretarios de los Juzgados de Circuito pasarán al fuero laboral, como así también se reforzarán las secretarías de las defensorías civiles para una mejor prestación del servicio de justicia. A su vez detalló que no cree que la Justicia penal logre mudarse durante el primer cuatrimestre, como estimó el Poder Ejecutivo, ya que faltarán obras complementarias para que el edificio (el ex Heca) esté operativo.
Tras obtener el primer informe técnico sobre el estado de la mampostería de Tribunales Erbetta llevó tranquilidad a los operadores del sistema y a la ciudadanía en general y explicó que no hay riesgos de nuevos desprendimientos en el edificio. Como publicó El Ciudadano en su edición del pasado 21 de enero, Erbetta destacó que la empresa privada que realizaba trabajos de climatización del ala donde funciona el fuero laboral, en el segundo piso, sobre calle Pellegrini, se hará cargo de la totalidad de la reparación del cielorraso.
Actualmente el sector donde ocurrió el siniestro está clausurado. Ayer una cuadrilla, contratada por la empresa privada que realizaba la instalación de cañerías de gas para colocar acondicionadores de aire en el sector, trabajaba en el lugar. El ministro reiteró que se solicitó una investigación sobre las causas del accidente y un informe sobre el estado de los cielorrasos.
En ese contexto requirieron desde la Corte un relevamiento a la oficina de arquitectura del Poder Judicial. El primero de estos informes se dio a conocer ayer. Erbetta explicó que los técnicos detallaron que no existe riesgo de desprendimiento en ningún otro sector.
“En una segunda etapa de verificación, estamos constatando si hay necesidad de reforzar los tensores de acero –que sujetan el cielorraso– o si hay que completarlos”. El funcionario explicó que el lugar que existe entre la mampostería y el hormigón es un espacio técnico. Sostuvo que el edificio es de la década de los 60 y nunca hubo inconvenientes, ni se produjo una caída de los cielorrasos en forma natural. “El problema es que si han soltado o desenganchado (los tensores) a los efectos de una necesidad del trabajo, el cielorraso se debilita. Y si además tiene peso, porque hay personas trabajando, corre el riesgo de caerse. Esta última información está pendiente”, afirmó, aunque aclaró que en cualquier caso la empresa asumió, rápidamente y de manera completa, la reparación íntegra y se estima que la misma estará terminada para fines de enero.
Medidas operativas
También Erbetta se refirió al colapso laboral y las medidas que desde el Poder Judicial se podrán en marcha a fin de paliar la situación. Reconoció el grave problema que atraviesa el fuero y sostuvo que la creación de juzgados debería ser proporcional al crecimiento de la litigiosidad. Si bien la Corte provincial reiteró el pedido de creación de juzgados, a fin del año pasado se adoptaron medidas operativas desde el alto tribunal. Se desafectaron 5 secretarías de los Juzgados de Circuito –que contaban con dos secretarías cada uno– y las derivaron al ámbito laboral. “Es un esfuerzo importante que implica una racionalización de los recursos. La carga de trabajo no justificaba la existencia de dos secretarías por juzgado de circuito y lo desafectamos; ello implica que además del secretario van a pasar dos empleados por funcionario”, destacó.
“Debemos pensar en una solución más estructural, mucho más profunda, que tiene que ver con alguna cuestión que he planteado sobre fines año pasado, que es empezar a discutir lo que es el sistema de organización de la justicia laboral. Así como se cambió en el ámbito penal, yo creo que esta discusión hay que llevarla al fuero civil y laboral”, evaluó.
El ministro concluyó que la creación de juzgados, que apunten a una solución rápida, es un mandato constitucional y se está lejos de cumplirlo. “Los distintos actores tienen que comprometerse a repensar un poco la estructura judicial”, pensar en un modo distinto de trabajar, una forma diferente de gestionar, añadió y deslizó la necesidad de llevar a ese fuero algunos de los principios del sistema penal. A modo de ejemplo, citó que los jueces puedan dedicarse sólo a resolver, y si es posible en audiencia pública, y en la necesidad de una estructura que se dedique exclusivamente a gerenciar y gestionar todo lo que tiene que ver con la programación de los actos necesarios para que un trabajador y el empresario obtengan una respuesta lo más inmediata posible.
En cuanto a las defensorías civiles, sostuvo que se encuentran en una situación crítica y es una prioridad para el Poder Judicial. El ministro sostuvo que el año pasado la Legislatura aprobó la creación de algunos cargos y con ellos reforzarán, con secretarios adjuntos, las defensorías para tratar de descomprimir la situación y que la gente tenga un servicio más rápido.
Fuero penal
En cuanto a la finalización de la obra del nuevo edificio para el fuero penal, Erbetta refirió que la idea del Poder Ejecutivo es terminar la construcción para el primer trimestre o cuatrimestre del año. “Aun así, no creemos que el traslado se produzca en esas fechas porque se necesitan una serie de trabajos complementarios, internet, cableados, equipamientos. Ello lleva su tiempo; aún faltan unos meses para que la justicia penal esté funcionando en ese edificio. Ojalá que pueda ser este año, aunque no depende del Poder Judicial el avance de la obra”, concluyó.