El Hincha

Eso es amor: Riquelme y su decisión de cumplir el deseo de Miguel Ángel Russo pese a las críticas

Miguelo cumplió su deseo de la mano de un amigo que lo sostuvo, que no escuchó las críticas, muchísimas y muy violentas, rodeado de sus seres más queridos y con la pelota rodando

Desde el momento en que salimos de la panza empieza la cuenta regresiva. Puede sonar pesimista, pero la vida, eso que transitamos desde ese mismo momento, tiene un mismo destino. Cómo se transita depende de cada individualidad. Miguel Ángel Russo decidió hacerlo en canchas de fútbol. En muchas y en todo el mundo. La última fue en Boca y junto a un gran amigo, Juan Román Riquelme, cuya figura se enaltece con el correr de las horas.

Desde el miércoles a la tarde-noche, cuando se confirmó la muerte de Miguelo, clubes, jugadores y dirigentes se manifestaron en las redes sociales recordando al ex jugador de Estudiantes de La Plata. Hinchas propios y ajenos inundaron internet con sentidos saludos dejando en claro que Russo transitó su camino en canchas de fútbol diferentes, pero siempre con respeto y humildad.

Su último deseo, transitando el final de una larga lucha contra una dura enfermedad, era despedirse de este plano adentro de una cancha. “Yo no vivo si no es por el fútbol”, supo decir el ídolo de Central. Y su amigo, Juan Román Riquelme, decidió ayudarlo a cumplir con eso.

No fue fácil porque no es fácil dirigir un club de renombre como Boca, el blanco de críticas es más grande porque lo que se juega, desde lo deportivo y económico, así lo es. Hay, además, un interés político que se traslada a la esfera nacional que en otros clubes no se vive.

Ante esas críticas deshonestas, por parte de la política argentina y del periodismo porteño que juega en otra liga, y de algunos hinchas de Boca también, el presidente del Xeneize tomó una decisión: cumplirle el deseo a su amigo. Como se dice en la jerga futbolera: bancar los trapos.

Riquelme decidió mantener a Russo al mando de un plantel que no estaba obteniendo buenos resultados y que, en otro contexto y con otro DT, seguramente la historia hubiese sido otra. Decidió que eso no importaba tanto como hacer que su amigo viviera el fútbol hasta el último suspiro. Y así lo hizo Russo, quien esfuerzo mediante pudo volver al Gigante de Arroyito a despedirse de los hinchas de Central y dirigir su último partido en la Bombonera.

Miguelo cumplió su deseo de la mano de un amigo que lo sostuvo, que no escuchó las críticas, muchísimas y muy violentas, rodeado de sus seres más queridos y con la pelota rodando. Eso es amor.

Entradas recientes

El Banco Coinag mejoró la nota que otorga la calificadora de riesgo FIX

La entidad tiene un foco de crecimiento en el desarrollo de negocios dentro del mercado…

octubre 19, 2026

Sonia Martorano criticó la eliminación del programa Remediar: «El ajuste se paga con la salud de la gente»

La diputada provincial y exministra de Salud de Santa Fe advirtió sobre las consecuencias del…

octubre 19, 2026

Asistentes a refugios para personas en situación de calle escribieron sus historias

Surgido a partir de talleres de lectura y escritura en refugios de la ciudad, "Historias…

octubre 19, 2026

Rosario conecta a su ecosistema tecnológico en más de 35 eventos del 19 al 25 de octubre

La segunda edición de la Rosario Tech Week reúne a empresas, startups, ONGs y universidades…

octubre 19, 2026

Violento asalto en Villa Gobernador Gálvez: robaron $1,5 millones y efectuaron dos disparos dentro de un comercio

Ocurrió el sábado 17 de octubre, alrededor de las 20.40, en el comercio “888”, situado…

octubre 19, 2026

Robo en una joyería de Pérez: el dueño del comercio sufrió un corte en la cabeza

Ocurrió este lunes a la mañana en un local ubicado en Avenida Belgrano al 1700.…

octubre 19, 2026