Rosario, viernes 11 de septiembre de 2026
Search
Rosario, viernes 11 de septiembre de 2026

Estados Unidos conmemora los 25 años del atentado contra las Torres Gemelas

El accionar de los terroristas comandados por Osama Bin Laden conmocionó al mundo
Estados Unidos conmemora los 25 años del atentado contra las Torres Gemelas

Estados Unidos conmemora este viernes el vigesimoquinto aniversario del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, cuando terroristas de Al Qaeda robaron aviones comerciales y chocaron dos de ellos contra los rascacielos, provocando su caída, una tragedia que conmocionó al mundo.

A tantos años, un nuevo documental de una conocida firma ofreció una nueva perspectiva sobre lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001, hoy recordado como el 11S.

A diferencia de otras producciones sobre el atentado, que normalmente se centran en relatar cómo fueron los ataques, “Punto de inflexión: 11-S y la Guerra contra el Terrorismo” se centra en las consecuencias posteriores del hecho, tanto para las familias de las víctimas como para  los Estados Unidos.

Fue dirigido por Brian Knappenberger, y relata distintos aspectos de algunos de los conflictos que marcaron la historia de los Estados Unidos, como la Guerra Fría.

Los norteamericanos que convivieron con esa tragedia crecieron marcados por las consecuencias políticas, sociales y culturales de los ataques.

Por otro lado, el documental analiza cómo el miedo generado por los atentados incidió en las decisiones que se tomaron posteriormente para ampliar el poder del Estado en materia de vigilancia y lucha contra el terrorismo y la Guerra de Vietnam.

El trabajo ofrece entrevistas a hijos y familiares de víctimas, que eran muy pequeños cuando sucedió el ataque.

También remarca que ellos no recuerdan el episodio y mientras maduraban se daba el fenómeno de las redes sociales, que frecuentemente son terreno fértil para el crecimiento de teorías conspirativas alrededor de los acontecimientos del 11 de septiembre y el aumento de la desinformación en internet, así como las noticias y teorías falsas que en los últimos años se difundieron con facilidad.

Según el sitio diario de NY, las consecuencias del 11S siguen presentes un cuarto de siglo después, con 4,257 miembros del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) siendo diagnosticados con cáncer y 12,161 con al menos una enfermedad atribuida a la exposición a las toxinas del World Trade Center.

Aquella soleada mañana del 11 de septiembre de 2001, Nueva York se convirtió en un escenario de destrucción, miles de muertos y heridos, incertidumbre, terror y llanto, mientras la ciudad quedaba tomada por soldados y agentes federales.

Con los años llegaron las enfermedades y, para algunos, la muerte: “Veinticinco años es mucho tiempo, pero no hay un solo día en que no recuerde ese día”, aseguró a EFE Joe Conzo, entonces técnico de emergencias médicas y uno de los miembros del FDNY diagnosticados con cáncer, uno de los entrevistados de la publicación del diario citado.

Alrededor de un millar tiene más de un tipo de cáncer, entre ellos Conzo, que en 2019 enfrentó un cáncer de hígado y después otro de páncreas por su exposición a las toxinas, lo que le llevó a retirarse.

“Llevo siete años en remisión”, comenta satisfecho el ex técnico de emergencias médicas, hoy dedicado a la fotografía, que aprendió de niño en El Bronx.

Después de los atentados, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) aseguró que, tras un “riguroso monitoreo”, el agua potable y el aire en el Bajo Manhattan eran seguros.

Pero un reciente informe dice que 12,161 miembros del FDNY han sido diagnosticados con al menos una enfermedad atribuida a la exposición a las toxinas durante su trabajo en el World Trade Center.

Unos 4,496 miembros están certificados por al menos una afección de salud mental, y 10,562 por una afección de salud física.

Entre el polvo y los escombros

Tras escuchar que un avión se había estrellado contra una de las torres, Conzo y su compañero se dirigieron al lugar, donde vieron a “miles de personas que salían corriendo y solo policías y bomberos iban en dirección contraria”.

“Al entrar a un edificio, oí un ruido que parecía un tren y mi amigo corrió”, recordó.

El edificio se derrumbó y generó una enorme nube de polvo y humo que envolvió el Bajo Manhattan, y Conzo fue alcanzado por los escombros.

Poco después lo sacaron de allí: “Busqué agua, me lavé la cara, llamé a mi madre y busqué a mi compañero para saber si estaba bien”, recuerda.

Una vez recuperado, permaneció en la Zona Cero hasta el día siguiente, ayudando a sobrevivientes, muchos trasladados a hospitales de la vecina Nueva Jersey.

“Perdí a muchos amigos y todavía hay muchos enfermos”, lamenta.

Tres días en la Zona Cero

Izzy Miranda, entonces instructor en la academia de bomberos y posteriormente presidente del sindicato de técnicos de emergencias médicas, paramédicos e inspectores de incendios del Departamento de Bomberos, tampoco olvida.

Llegamos antes de que se cayera el primer edificio. Solo se veía humo y lo que parecían papeles cayendo, pero cuando mirabas bien, era gente tirándose. El primer bombero que murió allí fue porque le cayó una persona encima y lo aplastó, recuerda.

Mientras estaba en el edificio impactado en busca de sobrevivientes, escuchó “como un terremoto”. Era el edificio que se estaba derrumbando, por lo que se alejó del lugar.

Pero la inmensa nube de polvo le alcanzó: “Parecía como algodón en la boca y no podía respirar. Me tiré debajo de un camión y usaba un pañuelo para proteger mi boca y nariz. Los ojos ardían”.

Miranda luchó desde el sindicato por beneficios médicos para los miembros afectados, pero tampoco escapó a esa realidad: fue diagnosticado con apnea del sueño por problemas en las vías respiratorias y ha sido operado dos veces de la nariz por la exposición a los químicos.

Una crónica recordada

El Tiempo de Colombia lo contó en la crónica de Sergio Gómez Masseri. De acuerdo con el Departamento de Bomberos, más de 600 miembros del FDNY han muerto por enfermedades que se sospecha están relacionadas con el 11S.

“Las más de 150 embajadas de todos los países del mundo, incluida la de Colombia, la OEA, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo, universidades y colegios cerraron sus puertas. Locales comerciales, restaurantes y empresas hicieron lo mismo”, indicaba aquella crónica el 11 de septiembre de 2001.

Continúa así: “Las calles eran un caos. Las principales vías de la ciudad fueron cerradas para permitir el flujo de los organismos de seguridad y socorro que estaban asistiendo a los heridos. Y las pocas que permanecieron abiertas estaban paralizadas por el flujo de miles de personas que huían en estampida hacia sus casas”.

“En Nueva York, el alcalde Rudolph Giuliani ordenó desalojar todo el down town, la zona donde está ubicado Wall Street. Los hospitales no daban abasto para los heridos que llegaban y se pedía con urgencia la donación de sangre”, sigue el escrito. Giuliani comentó que “el número puede superar los muertos en Pearl Harbor, más de 2.400”.

“Naciones Unidas, donde comenzó el lunes la Asamblea General anual que reúne a todos los presidentes del mundo, también canceló actividades. El país entero, en general, entró en alerta máxima. Todos los aeropuertos del país dejaron de operar, los vuelos internacionales fueron desviados a Canadá y se dio la orden de disparar contra cualquier artefacto que ingresara al espacio aéreo de los Estados Unidos”remarcaba el diario.

Y alertaba que “a las costas este y oeste del país fueron enviados barcos destructores y portaaviones y todas las tropas alrededor del mundo fueron puestas bajo código rojo’”, mientras que “hasta Disneylandia cerró sus parques”.

Siete horas después del primer ataque, un edificio aledaño a las Torres Gemelas conocido como Seven, de 47 pisos, se desplomó como consecuencia de la destrucción de sus vecinas.

Origen del atentado

El atentado había sido concebido y dirigido por el saudí Ossama Bin Laden, líder de Al Qaeda (abatido posteriormente el 2 de mayo de 2011 por comandos estadounidenses en Pakistán).

El terrorista ya había sido responsable de un ataque anterior a las Torres Gemelas, en 1993.