La estrella de la NBA, Lamar Odom, está desaparecido desde el viernes y se teme por su vida. El jugador discutió con su esposa, la mediática Khloe Kardashian, el pasado viernes y se retiró de la casa de los dos sin dejar rastro alguno de su paradero.
Odom, que la pasada temporada jugó en Los Angeles Clippers, reconoció hace dos años que es adicto al alcohol y a las drogas, y que si bien dos veces fue a rehabilitación no logró dejar atrás su problema.
El miedo de los familiares de Odom es que el jugador haya recaído en el crack, poderosa droga comparable con el paco en nuestros país. Además, el jugador no es de desaparecer sin dejar rastro de su paradero.

