Un jubilado de 83 años fue víctima de un violento robo durante la madrugada en una vivienda ubicada en Casilda al 2000. El hombre estaba durmiendo cuando dos delincuentes ingresaron por el sector trasero de la propiedad, rompieron una ventana y lo sorprendieron en su habitación.
Los asaltantes maniataron al jubilado, lo golpearon e intentaron asfixiarlo. Ante esa situación, el hombre simuló haberse desmayado y los delincuentes continuaron recorriendo la vivienda en busca de dinero.
Finalmente, encontraron alrededor de $1,5 millones correspondientes a ahorros que el hombre tenía luego de cobrar su jubilación y una pensión. Con el dinero en su poder, escaparon y dejaron al jubilado atado en su cama.
Cuando logró liberarse, Sergio llamó al 911 y también se comunicó con uno de sus hijos, que acudió a la vivienda para asistirlo. Familiares y vecinos se acercaron durante la madrugada para acompañarlo.
El hecho ocurrió apenas dos meses después de que el hombre quedara viudo. Desde el entorno vecinal señalaron que vive solo y expresaron su preocupación por la posibilidad de que los delincuentes hayan identificado previamente esa situación.