País

Hasta su sombra brilla en esta ciudad

Carlos "Indio" Solari falleció este viernes y miles de fieles en todo el país salieron a las calles a despedir a un ícono de la música nacional

Murió Carlos «Indio» Solari. El que sedujo a hippies y rockerxs sin distinción generacional, el que sangraba amores y broncas en sus composiciones, el que avisó que puede fusilarnos hasta la Cruz Roja. La voz legendaria de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La música de Los Redondos pasa por el cuerpo, genera comunidad. Por eso hoy los fanáticos y las fanáticas se convocaron en la Plaza de Mayo de Buenos Aires y en otras ciudades para despedirlo. En Rosario, la cita fue en el Monumento a la Bandera.

La primera misa sin él fue una convocatoria de lágrimas, de pogo, de viejas remeras de la banda que se separó en 2001 pero que persistió en casetes, en cds, en plataformas. Y en la carrera solista de sus integrantes. El alma instrumental de Patricio Rey, Eduardo «Skay» Beilinson, lo despidió con amor: «Buen viaje, mi querido amigo». Atrás quedaron las viejas rivalidades que alimentaron por años las versiones sobre la separación. Y también un deseo popular que nunca se realizó: «Solo les pido que se vuelvan a juntar».

Cristina Kirchner tuiteó: «Vivir solo cuesta vida», frase de Ropa Sucia, una de las célebres canciones de la banda. «Siempre en nuestros corazones», escribió Lionel Messi. Miles lo despidieron este viernes.

La voz del Indio se apaga y termina una etapa de la música de Argentina. Y nace, quizás, un mito. Por las letras que generaron arduas discusiones por el significado, por ese pogo más grande del mundo que marcó los años 90. Porque le puso letra y música al fin de la historia proclamada a fines del siglo pasado, oscilando entre la catástrofe de Chernóbil y las pilchitas de poliéster de la crisis argentina.

Porque no ocultó su posición política, su simpatía por el peronismo. Porque, surgido en los pubs del under platense cuando todavía merodeaban los milicos, se volvió una bandera gigante con letras rojas y una corona que ondea en cada recital de rock. Porque entonó el blues de la libertad de una juventud supuestamente despolitizada.

Hoy nos queda el corazón chiquito, amputado. Pero nos queda también la risa sarcástica de un Luzbelito solitario, los fuegos de oktubre, los tics de la revolución y una frase repetida en las paredes: «Si no hay amor, que no haya nada entonces».

 

Entradas recientes

Córdoba: dictaron la libertad para Paola Ortíz, tras 13 años presa por una emergencia obstétrica

El Superior Tribunal de Córdoba reconoció que no se adoptó un enfoque que permitiera visibilizar…

septiembre 2, 2026

Misión: hackear el estrés crónico y salir del piloto automático

Verónica Franciscutti explica por qué la mente confunde peligros reales con escenarios catastróficos y propone…

septiembre 2, 2026

Sportsmen ante Gimnasia en un pendiente clave de Superliga

Sportsmen Unidos recibirá este miércoles desde las 21.30 a Gimnasia en el partido pendiente de…

septiembre 2, 2026

Regatas de San Nicolás le ganó a Ben Hur y se quedó con el uno del femenino

Regatas de San Nicolás derrotó este lunes a Ben Hur como visitante por 64 a…

septiembre 2, 2026

Opinión: Santa Fe no puede quedar aislada de Vaca Muerta

"Santa Fe tiene industria, trabajadores capacitados, puertos, conocimiento y capacidad productiva. Vaca Muerta tiene la…

septiembre 1, 2026

Lockout: cerró la empresa JG Comunicaciones y 30 empleados quedaron en la calle

Empleados de la firma, contratista de una telefónica, venían señalando incumplimientos salariales, igual que desmanejos…

septiembre 1, 2026