Rosario, domingo 18 de octubre de 2026
Search
Rosario, domingo 18 de octubre de 2026

«Hay 14 millones de personas asociadas a una cooperativa o mutual en Argentina»

Sergio Cha, director del Inaes en representación de las mutuales, repasó en el stream Política de El Ciudadano el rol fiscalizador y promotor del organismo y los desafíos del sector, que proporciona 500.000 puestos de trabajo directos o indirectos y representa alrededor del 15% del PBI del país
"Hay 14 millones de personas asociadas a una cooperativa o mutual en Argentina"

Sergio Cha es presidente del Iamen (Instituto de Ayuda Económica Mutual), miembro de la junta ejecutiva de la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM) y uno de los siete directores del Inaes (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), el organismo que regula y promueve cooperativas y mutuales en Argentina. Llegó al directorio en noviembre de 2024, propuesto por la terna que eleva la entidad más representativa del sector mutual y luego fue designado por el Poder Ejecutivo nacional.

En su paso por el stream Política de El Ciudadano, Cha explicó las diferencias entre cooperativas y mutuales, el rol fiscalizador y promotor del Inaes, los desafíos de la integración económica del sector y el impacto que la economía social tiene en la vida cotidiana de millones de argentinos.

«Hay, hoy por hoy, 14 millones de personas que están asociadas a una cooperativa o a una mutual. De esos 14 millones de personas, tenés seis millones que están en las dos. Entonces, el impacto de la economía de las empresas de la economía social es mucho más grande de lo que uno percibe como primera mirada», señaló sobre la dimensión del sector. Y agregó: «Hay 500.000 puestos de trabajo que da el sector, directo o indirecto. Hay 18.000 cooperativas regularizadas -probablemente haya algunas más- en Argentina, de las cuales 14.000 son cooperativas de trabajo». Consultado sobre la participación del sector en el PIB, confirmó que es de aproximadamente el 15%.

«Las cooperativas y mutuales resuelven problemas que muchísimas veces el Estado no puede resolver o entiende que no tiene que resolver. Toma las cosas en sus propias manos, de manera asociativa, y las resuelve», afirmó.

Cha mencionó ejemplos concretos del impacto del sector. «Hoy por hoy tenemos que ver, por ejemplo, las cooperativas de servicio público. Hay en el interior de la Argentina muchísimos lugares que si no hubiera habido una cooperativa de servicio público, una mutual que asumiera eso, la telefonía… Hoy hay un montón de cooperativas que dan acceso a internet en un montón de pueblos del interior», señaló. Y agregó: «Por ahí una silla de ruedas que si vas a un efector privado o público es dificultoso, y la mutual consigue rápido. Uno no tiene conciencia de eso, pero eso sucede desde ya».

También se refirió a la importancia de las cooperativas de trabajo: «El mundo del trabajo ha cambiado porque el capitalismo ha cambiado. Las cooperativas resuelven la ocasión de trabajo de mucha gente».

Una de las primeras precisiones que hizo Cha fue la diferencia fundamental entre cooperativas y mutuales. «Las mutuales, a diferencia de las cooperativas, tienen lo que se llama una economía cerrada», explicó. Mientras que en una cooperativa el socio participa de la actividad y eventualmente puede acceder a excedentes, en una mutual «todo el producido de la acción mutual queda dentro del patrimonio y el asociado jamás puede llevarse ningún tipo de excedente».

Esa diferencia económica convive con muchas similitudes jurídicas y de gobernanza. «El asociado de una mutual no recibe retorno de excedentes, sino más servicios y beneficios. Eso se retroalimenta al sistema: la mutual lo capitaliza y lo utiliza para brindar más servicios o ampliar lo que tiene», detalló.

El Inaes: contralor y promoción

Cha ocupa uno de los siete asientos del directorio del Inaes. Según explicó, las propias entidades elevan ternas de nombres para ocupar esos lugares: las mutuales a través de la Confederación Argentina de Mutualidades, y las cooperativas a través de sus propias federaciones. El Poder Ejecutivo Nacional define finalmente entre los postulantes.

El organismo tiene dos funciones fundamentales: el contralor y la promoción del sistema cooperativo y mutual. «La primera promoción que tiene el sector es el cumplimiento de la norma», sostuvo Cha. «Si tenemos un sector bien fiscalizado que funciona correctamente, no hay mejor promoción que eso».

Uno de los cambios que Cha destaca de la actual gestión es la incorporación de tecnología y la producción de datos. «Antes no se venían haciendo mediciones del sector. Hoy tenemos un sistema que nos permite trazar datos y evaluar y prever una serie de cuestiones que antes eran más artesanales», afirmó. «Sabemos cuántas cooperativas hay, cuántas mutuales hay por territorio, la cantidad de personas que involucran. Esa información es pública y es fundamental para la toma de decisiones».

El funcionario también valoró la receptividad del sector: «El cooperativismo y el mutualismo rápidamente han entendido que sin esas herramientas no van a poder progresar ni tener el protagonismo que venían teniendo».

Consultado sobre los fondos con los que opera el Inaes, Cha explicó que el instituto trabaja con una masa económica que proviene directamente de sus propios aportantes: las cooperativas y las mutuales. «De alguna forma, el sector solventa su propia fiscalización. Una parte se utiliza para la gestión propia del instituto y lo que va sobrando se asigna a ayudas financieras para las entidades».

En un contexto de austeridad, señaló que las prioridades pasan por «que el instituto funcione como viene funcionando, cumpla su rol, las entidades estén regularizadas y no tengan inconvenientes», además de sostener un amplio bagaje de capacitaciones que hoy son muy utilizadas por los asociados y que están disponibles en la página del Inaes.

«Mucho y poco es relativo», reflexionó sobre los fondos disponibles. «Por supuesto que sería bueno contar con fondos muchísimo más holgados, pero estamos en una situación donde tenemos que ser muy cuidadosos con el presupuesto y darle prioridades a lo que entendemos es más importante».

En cuanto a los desafíos a futuro, Cha fue claro: «Donde deberíamos poner mayor énfasis es en la integración económica». A su juicio, el sector tiene una vasta trayectoria de organización institucional -confederaciones, federaciones, alianzas políticas-, pero no así de alianzas económicas. «Las alianzas económicas fortalecen el sector. Nuestro camino de fortalecimiento y representatividad tiene que ver con la posibilidad de que se articulen alianzas económicas fuertes», sostuvo, y mencionó el modelo de Mondragón en España como ejemplo exitoso.

Cha también reconoció uno de los desafíos hacia adelante: «Hay que adquirir una velocidad distinta a la que veníamos teniendo. La dinámica asamblearia y de escuchar a todos es muy respetuosa, pero a veces genera dilación en la toma de decisiones. Tenemos que encontrar la manera de tomar decisiones más rápidas respetando los principios democráticos. Eso es un desafío».

Consultado sobre la participación de los jóvenes, Cha hizo una autocrítica: «Hemos fallado en la comunicación de las bondades de nuestro sector y de las herramientas que hay. El primer problema es darse cuenta de eso y salir».

Sin embargo, se mostró optimista: «Los jóvenes intuitivamente tienen la costumbre de colaborar. Si uno ve los emprendimientos que hacen hoy, se juntan dos, tres, cuatro y sin demasiada formalidad empiezan a cooperar entre ellos. Quizá haya que ponerle nombre y apellido, explicarles un poco más, hacer un poco más de docencia respecto de lo que estas figuras jurídicas le aportan a esa dinámica que les surge por motu proprio».

«Le diría a toda la gente que se acerque a una cooperativa, que se acerque a una mutual, porque alguno de sus problemas se lo va a resolver. Habrá entidades que puedan resolver muchísimos problemas y habrá quien pueda resolverle quizá uno, pero seguramente si se acerca va a encontrar alguna solución a alguno de los problemas que lo aquejan», invitó Cha.

Y cerró: «Los proyectos y las formas jurídicas ni santifican una actividad ni la demonizan. Son los hombres que articulan eso, los que encarnan ese proyecto, los que logran lo bueno o lo malo. Siempre termina haciendo eso lo decisivo».