La presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó ayer en Berazategui su primer acto junto al candidato a diputado nacional Martín Insaurralde y el gobernador bonaerense Daniel Scioli tras el revés electoral en las primarias, y envió críticas contra sectores de la prensa, al asegurar que “hay balas de tinta que intentan derrocar gobiernos populares”.
La mandataria se pronunció así luego de que la Corte Suprema de Justicia convocara a representantes del Estado nacional y del grupo Clarín para que expusieran sus argumentos sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en dos audiencias antes de dictaminar sobre la constitucionalidad de la norma.
“Balas de plomo derrocaron al gobierno de (Juan Domingo) Perón y ahora hay balas de tinta que intentan derrocar gobiernos populares”, sostuvo la mandataria, al retomar una frase que había pronunciado previamente el intendente local Juan Patricio Mussi.
Junto a Insaurralde y Scioli, la mandataria se refirió a determinados medios como “pequeños grupos, pero con un gran poder de difusión” que “amenazan con tirar por la cabeza” al gobierno y agregó que “muchos creen que el pasado económico que quebró industrias y dejó a millones de personas sin trabajo y educación pasó, pero no es así, ya siempre está a la vuelta de la esquina”.
Asimismo, la jefa de Estado afirmó que “estamos frente a un proceso de transformación y cambio indetenible”, y apuntó que “las políticas económicas no son eternas”.
Cristina, al inaugurar la “Expo Industria Berazategui 2013”, tomó palabras previas del intendente Mussi, sobre que el rumbo de un país –como el de un equipo de fútbol– “depende de la dirección técnica”, y sostuvo que ella quiere conducirlo para beneficio de todos los argentinos. “Claro que depende del director técnico –enfatizó–, porque vos lo podés tener a (Diego) Maradona y (Lionel) Messi, pero si el DT no sabe dónde ir…”, dijo y agregó: “Hay que hacer campeones a los 40 millones de argentinos, y yo quiero que Argentina sea campeona”.
Y ejemplificó: “Quiero que sea campeona en desarrollo, en industria, en educación, en ciencia y técnica, en producción, en capacitación para los chicos, en inversiones, en infraestructura, en escuelas, en universidades, en presente y en futuro para no volver nunca más atrás”.
En otro tramo de su discurso, la jefa de Estado analizó que “no hay mejor manera de combatir la inseguridad” que hacerlo “con trabajo, con educación, con vivienda”. También se refirió a “la necesidad del sector privado de invertir cada vez más en ciencia y tecnología”, y en ese marco destacó que “hoy es el Estado el que aporta más”, a la vez que anunció que se repatriará “a la científica número mil”.
Al destacar el proceso de reindustrialización del país y, en el marco de su discurso, se escuchó la sirena de una fábrica, lo que hizo exclamar a Cristina: “Suena una sirena y no me pongo nerviosa como cuando tenía 26 años. Ahora es la de una fábrica. Cambio de turno. La Argentina del presente y del futuro”, reflexionó.
Cristina además cuestionó a quienes apuestan a “endeudar a Argentina”, porque “es un buen negocio”, y criticó además el exorbitante esquema de comisiones que se cobra por el refinanciamiento de la deuda.
“Es un buen negocio endeudar a Argentina”, ironizó la presidenta y recordó que en una de las operaciones que involucró al país durante uno de los gobiernos de las “décadas perdidas” se cobraron “150 millones de dólares” en concepto de comisión por la renegociación de la deuda externa.
Recordó que “la quita de la deuda impulsada por Néstor Kirchner significa el equivalente a las Asignaciones Universales por Hijo, a las nuevas escuelas, a los planes de viviendas” y resaltó que “fundamentalmente significa destinar al crecimiento de la industria y la educación que nos permite inaugurar esta muestra en Berazategui”.

