La ola polar continúa sin piedad. Las bajas temperaturas provocaron que se registraran cortes de gas en grandes y medianas industrias de todo el país. Además, en hogares sin gas natural se sufrió la faltante de garrafas lo que derivó en la especulación de algunos comerciantes que se abusaron y llegaron a cobrarlas hasta 60 pesos, según indicó un cable de la agencia NA.
En plena ola de frío y ante la denuncia de consumidores que aseguran haber tenido que adquirir garrafas de gas “muy por encima del precio que deberían comercializarse”, desde la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua) solicitaron que se denuncien formalmente esos excesos.
Osvaldo Riopedre, director ejecutivo de Adecua, instó a informar al Ente Regulador de Gas (Enargas) esos excesos para que los comercios –que reciben un subsidio del Estado para vender la garrafa de 20 kilos a 16 pesos– sean sancionados en caso de comprobarse abusos.
Riopedre informó que “la garrafa que debería venderse a 16 pesos, hay lugares en los que se vende hasta 60 pesos, por ejemplo en la Villa 31” de Capital Federal.
La línea gratuita a la que deben denunciarse los comerciantes que cobran más de lo debido la garrafa de gas es el 0800-333-4444, del Ente Regulador de Gas.
“El comerciante no puede vender más allá de 16 pesos, tal vez a 18, pero nunca 40 pesos o más”, explicó Riopedre.
Acerca de los rumores de que las garrafas duran menos tiempo, que desataron especulaciones acerca de su contenido, Riopedre aseguró que “generalmente por cuestión de costos no se limpian las garrafas antes de rellenarlas, por lo que se acumula un sulfuro que reduce la capacidad de rellenado”.
Los industriales preocupados
El impacto sobre la producción de las fábricas con contratos interrumpibles ya origina fuertes caídas de producción.
Incluso, algunas de las mayores industrias rechazaron la orden oficial de cortar completamente el uso de gas para cuidar sus plantas.
Una dura pelea entre algunos de los mayores complejos industriales del país y el gobierno comenzó a desarrollarse por los cortes en el suministro de gas a empresas, que se aplican con mayor crudeza desde el lunes, indicaron desde la agencia noticiosa NA.
El martes pasado al mediodía, distribuidoras de gas como Camuzzi, Litoral Gas, Gas Ban y Metrogas, y las transportadoras TGS y TGN, enviaron a pedido del Gobierno notas a las empresas más grandes obligándolas a reducir su consumo a cero esa misma tarde para apuntalar la demanda en hogares.
La respuesta del sector productivo sorprendió al Enargas, a cargo de Antonio Pronsato: una parte importante de las compañías se negaron a acatar las órdenes oficiales por el temor a dañar sus plantas o generar accidentes, indicó NA.
Las restricciones generaron una situación antipática entre las distribuidoras y sus mejores clientes. Ante la resistencia de uno de sus mayores compradores, Camuzzi Gas Pampeana, que abastece al estratégico Polo Petroquímico de Bahía Blanca –allí están Solvay Indupa, Dow, Profertil y Mega, entre otras– le comunicó por escrito a uno de sus clientes su obligación de aplicar cortes totales para sostener el sistema.
Un puñado de empresas aceptó las órdenes del gobierno para evitar sobresaltos, incluidas Profertil, la unidad de Cargill en Bahía Blanca y Mega. Otras, en cambio, anticiparon sus paradas de planta para esquivar los cortes, como Acindar, una de las mayores productoras de acero del país.
El inconveniente mayor es que a muchas industrias les exigieron desde el gobierno bajar a cero el consumo, pero por razones operativas y se seguridad no están en condiciones de hacerlo.
Por los cortes energéticos en las industrias, se cruzaron con la Unión Industrial y el gobierno. Mientras que el Ministerio de Planificación anunció que volverá a aplicar un plan de subsidio para las empresas que consuman combustibles líquidos, en la Unión Industrial sostienen que esta medida aún no está instrumentada en la práctica.
Entre los reclamos, los industriales reclaman que se reduzca el uso de GNC mientras dure la ola de frío polar para que haya más disponibilidad de combustibles para las industrias.
El ministro de la Producción bonaerense, Martín Ferré, dijo que si bien las bajas temperaturas y el crecimiento económico tienen impacto en el consumo energético, la situación no tiene la gravedad que se le quiere asignar.
“Venimos con un crecimiento muy importante de la actividad industrial lo que tiene un impacto muy fuerte en el consumo de gas”, dijo Ferré, quien, y consideró que por ahora “no es algo alarmante”.