Una trama compleja con aristas internacionales, dudas y la intervención de la Justicia santafesina tiene en vilo a la capital provincial. Se trata del caso de una ciudadana canadiense de 44 años que ingresó de urgencia al Hospital José María Cullen y, en plena internación, denunció haber sido víctima de un abuso sexual en México durante un procedimiento médico.
La mujer arribó al efector público en la madrugada del pasado domingo aquejada por intensos dolores abdominales. De acuerdo a las primeras evaluaciones del personal médico, el cuadro era consecuencia directa de un posoperatorio reciente realizado en una clínica mexicana en el marco de un tratamiento de fertilidad.
Al no hablar español, la paciente permaneció internada en el área de Ginecología bajo asistencia interdisciplinaria. Fue durante las curaciones y entrevistas con el personal médico cuando logró manifestar que creía haber sufrido una agresión sexual mientras estaba sometida a dicho procedimiento en el país norteamericano.
La causa judicial
Ante la gravedad del relato, la situación derivó en la apertura inmediata de un expediente de oficio a cargo de la fiscal Laura Gerard, de la Unidad Fiscal Especial de Violencias de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Entre las primeras medidas dispuestas por la fiscalía se ordenó:
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Acreditar formalmente la identidad de la paciente a través de su pasaporte.
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Librar oficios a Migraciones para reconstruir cómo y cuándo ingresó a la Argentina.
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Designar un traductor oficial para tomarle declaración formal.
Tras tres días de internación en sala general y una vez que su estado de salud se estabilizó («hemodinámicamente estable»), la mujer recibió el alta médica este jueves.
La incógnita central: ¿Qué la trajo a Santa Fe?
Pese a los avances médicos y la toma de testimonios, la causa encierra una pregunta clave que los investigadores intentan responder: ¿por qué una ciudadana canadiense terminó en la ciudad de Santa Fe tras someterse a una intervención en México?
Según las principales hipótesis que maneja la fiscalía, la mujer habría entablado contacto previo con una persona radicada en la capital santafesina con la intención de continuar allí su tratamiento de fertilización asistida. Identificar a ese nexo local y precisar qué rol jugó en el traslado de la paciente es hoy una prioridad para el MPA.
Respecto al futuro del expediente, el curso legal dependerá de lo que logre acreditar la investigación:
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Si se confirman indicios del delito en el exterior: La fiscalía santafesina declinará la competencia y remitirá todo lo actuado a las autoridades judiciales de México o a las cancillerías correspondientes.
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Si no se recaban elementos suficientes: La causa iniciada en la provincia quedará archivada.
Por el momento, las autoridades mantienen bajo reserva la identidad de la víctima, el nombre de la persona con la que se contactó en Santa Fe y la denominación del centro médico mexicano donde se realizó el procedimiento original.