Para Mauro Formica el clásico no es un partido más. El Gato no tiene dudas de que enfrentar a Central es una motivación incomparable, por todo el folclore que rodea al partido y por su condición de hincha leproso que lo lleva a afirmar: “Hay que ganar sí o sí”.
—¿Cómo estás viviendo estas horas previas a un partido tan especial?
—Todos saben lo que significa este partido para los que nacimos acá. Es una semana que se vive distinta y se disfruta mucho. Uno dice estar tranquilo, pero en realidad hay mucha ansiedad y no vemos la hora de que llegue el domingo.
—¿Pensás que puede ser tu último clásico?
—Ojalá que no sea así. De todas maneras voy a jugar como si fuera el último, dejando todo en la cancha. Espero que le podamos dar una alegría a la gente de Newell’s que nos banca a muerte y van a disfrutar mucho si ganamos .
—Siendo hincha de Newell’s, ¿tiene un aliciente especial saber que si ganan lo van a complicar a Central con la tabla del descenso?
—Todos saben que soy muy hincha de Newell’s, pero trato de pensar más como jugador que como hincha. En otro momento seguramente hubiera dicho que sí, pero hoy sólo quiero ganar por Newell’s y no me importa qué pase con el rival.
—¿Pensás que llegan como favoritos?
—Que hayamos ganado dos partidos no nos hace favoritos, menos en un clásico. Son partidos aparte. Hay que ganarlos con fútbol, pero también con garra, con corazón y con huevos. Ahí se hace la diferencia.
—¿Por dónde se puede lastimar a Central?
—Creo que por los costados. Ellos salen mucho con Chitzoff y también con (Santiago) García. La idea es que cuando ellos se proyecten por afuera y dejen espacios, tratemos de lastimarlos por ahí.
—¿Qué tiene de diferente un clásico a cualquier otra partido?
—Que hay que ganar sí o sí, no importa cómo.
—Ya convertiste en el clásico anterior disputado en Arroyito. ¿Imaginás otra tarde similar?
—Imagino que puedo volver a convertir, pero esta vez quiero irme con un triunfo. Lo más importante es ganar.