Daniel Scioli buscó este martes atraer los votos de las provincias petroleras con una clara señal de que si llega a ser presidente, mantendrá los actuales estímulos a la producción nueva de petróleo y gas y al precio interno del crudo por encima del internacional, como hasta ahora. Tuvo el acierto de adelantarse a su principal oponente, Mauricio Macri, que no fijó posición todavía sobre política petrolera. Y el de responder a la inquietud de provincias, sindicatos y trabajadores ante el fuerte desplome de las cotizaciones internacionales que está llevando a un recorte de las inversiones locales y a una previsible pérdida de fuentes de trabajo, al punto de que los sindicatos están celebrando la extensión de la jubilación anticipada a los 50 años a todos los petroleros, aun cuando se convierta en una vía para reducir personal con menos costo.
Galuccio está cerca
Todo lo demás que implicó al acto en Neuquén entre Scioli y los gobernadores de las provincias petroleras agrupadas en la Ofephi tiene poca importancia, aun lo que parece haber sido la decisión de último momento de incorporar al titular de YPF, Miguel Galuccio, al avión que llevó a Scioli al encuentro. Es difícil creer que el candidato presidencial que aceptó hasta ahora todos los condicionamientos del kirchnerismo vaya a distanciarse del titular de YPF, uno de los funcionarios más pro mercado del actual gobierno.
Inversiones y regalías
El acuerdo que firmaron los gobernadores petroleros y Scioli implica una continuidad de la política vigente, incluso en el espinoso tema de que las provincias no pedirán ser parte de las concesiones sin poner inversión. La cuestión se había cerrado el año pasado con la ley que impulsó Galuccio, y fue ratificada el martes último porque la creación de un fideicomiso para infraestructura que contribuya al desarrollo hidrocarburífero significa darles mayor estatus a los aportes a que se comprometió el Estado nacional a cambio de que las provincias renunciaran a quedarse con un porcentaje de las áreas para sus empresas públicas.
El único matiz sobre la política actual lo puso Scioli en la conferencia de prensa al decir: “Tenemos que convertirnos en una nación exportadora de gas”, siendo que en los últimos años prevaleció un criterio denostador de gastar los recursos en vendérselos a otros países.
Asimismo, un punto del documento puede suscitar algunas suspicacias. “Son facultades exclusivas de las provincias productoras de hidrocarburos percibir regalías hidrocarburíferas, tal como lo establece el marco jurídico de nuestro país, entendidas como la participación de cada provincia por los recursos no renovables que son extraídos en ellas”, indica el acuerdo. Esto puede interpretarse como un intento frustrado por replantear la facultad de las provincias para fijar regalías, aspecto que también quedó cerrado en la nueva ley de hidrocarburos, que fija un máximo a cobrar.
Auditorio patagónico
El gobierno nacional estuvo fuertemente representado. Viajaron Carlos Zannini, Axel Kicillof y Julio De Vido, mientras que los gobernadores con más protagonismo fueron Jorge Sapag de Neuquén, el anfitrión con la preocupación puesta en las inversiones nuevas que se prometieron en Vaca Muerta, y el de Chubut, Martín Buzzi, el más apremiado por la caída de la actividad porque el 40 por ciento de la producción del Golfo San Jorge se destina a la exportación. También estuvieron los mandatarios de Formosa, de Jujuy, La Pampa, Mendoza, Río Negro, y Salta, el actual vicegobernador y la gobernadora electa de Tierra del Fuego, Rosana Bertone.
