Desde el sábado, la ciudad de Nueva York se convirtió en el principal escenario de rechazo a la ofensiva estadounidense. Las manifestaciones se concentraron frente al Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, donde se escucharon consignas contra la intervención militar y los cambios de régimen en América Latina.
Trump minimizó esas expresiones y buscó desacreditarlas. “Venezuela, todo el mundo manifestándose contento, salvo en Nueva York. ¿Pero de dónde ha salido esta gente?”, afirmó, antes de insistir en que se trató de protestas organizadas. “Estaban todos pagados, no sabían ni de qué hablaban”, sostuvo.
El presidente también volvió a confrontar con los medios de comunicación, a los que acusó de tergiversar los hechos y de carecer de credibilidad. “Es muy difícil imaginar cómo la prensa puede estar en contra de esto, si es de sentido común”, señaló, y aseguró que la cobertura sobre su gestión es mayoritariamente negativa.