El próximo domingo concluirá el cese de comercialización convocado por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias a nivel nacional. Sin embargo, bases de la Federación Agraria Argentina (FAA) ya propusieron realizar una segunda etapa de protesta.
Durante la visita a distintas localidades bonaerenses, los integrantes de la conducción nacional de la entidad comprobaron la iniciativa de seguir con la protesta.
Los productores que participaron en las distintas reuniones coincidieron en señalarles que si en los 15 días posteriores a la actual medida de fuerza no hay una «solución concreta» para los problemas que aquejan a los trigueros, están de acuerdo en llevar adelante una segunda etapa de protesta.
Se trataría de pagar con trigo a la AFIP, los bancos y los proveedores del sector si no se logra la normalización del comercio del cereal y los productores continúan sin poder cobrar el precio FAS. Así, al no poder vender su trigo, proponen entregarlo en forma directa a sus acreedores.
Omar Barchetta, vicepresidente primero de FAA, estuvo en Salto y en Bragado, en reuniones con productores de cada región. «Aunque admiten que es apresurado tomar hoy decisiones sobre una continuidad de la protesta, evidenciaron un gran apoyo a la decisión de las entidades de llamar a un cese de comercialización», dijo.
Por su parte, el vicepresidente segundo, Julio Currás, dijo que «en Pehuajó y en Chivilcoy pude ver que los productores están diciendo basta de manoseo. Hay necesidad de cobrar el precio pleno del trigo, y del maíz cuando se levante». «Se sigue apostando por una participación seria del Estado, que debería actuar evitando posiciones dominantes. Por eso hay mucha bronca con la forma en que este gobierno regula, porque de este modo se terminan bastardeando herramientas que deberían funcionar de manera virtuosa y en beneficio de todos», indicó.
Omar Príncipe, secretario gremial de FAA, advirtió que en el distrito de Adolfo Alsina los informaron «de un dato sorprendente». «En la región se sembraron este año 120 mil hectáreas con trigo, con un rinde promedio de 20 quintales. Hay tres molinos que compran toda la producción regional, y ninguno pagó más de 680 pesos al productor. Así, se quedaron con un diferencial de 50 millones de pesos, que equivale a todo el presupuesto anual de la municipalidad».
El dirigente Guillermo Giannasi informó que «en Saladillo y en Tres Arroyos se notó un fuerte apoyo al cese de comercialización, con un acatamiento que es total: no hay camiones en las rutas».
