En el marco del Día de la Industria, en un contexto lapidario para el sector, donde según distintos portales económicos se destruyeron casi 100 mil empleos y 4 mil empresas; Newell’s aprovechó la ocasión para mostrar sus logros en materia deportiva, que en esencia tiene que ver con el histórico desarrollo de sus divisiones inferiores.
La analogía viene a cuento de entender que el semillero rojinegro funge de fábrica. No de cosas, en su caso, sino del futuro deportivo. Y por eso establece una suerte de vínculo, saludo y reconocimientos a la verdadera industria que, aún en este presente aciago, continúa siendo la palanca fundamental del desarrollo de las fuerzas productivas de una nación.
Como sea, con este ocurrente detalle Newell’s se convirtió en el primer club en la historia que saluda a la industria argentina en su día.