El Mundial llega a su último día. Ese en el cual las 48 selecciones que participaron soñaron con estar. Pero solamente dos la lograron. Argentina y España, que además son las vigentes campeones continentales, juegan la final de la Copa del Mundo en Nueva York.
Argentina llega a esta cita máxima con la ilusión intacta de defender su corona y alcanzar el bicampeonato tras una campaña memorable. El equipo de Lionel Scaloni demostró su mística intacta al eliminar a Inglaterra en una semifinal épica, y ahora buscará el broche de oro en lo que representa la última función mundialista de Lionel Messi, quien intentará guiar a la Albiceleste hacia su cuarta estrella.
Millones de argentinos renuevan una ilusión inquebrantable, unidos por el grito sagrado y la fe intacta de volver a ver a la Selección en lo más alto del podio, transformando la ansiedad previa en una fiesta popular llena de cantos y esperanza compartida. Y fundamentalmente infundados en la confianza hacia un equipo que demostró en el torneo contar con un aura especial.
Por su parte, España arriba al encuentro definitivo como el rival más sólido y dominante de todo el certamen. Bajo la conducción táctica de Luis de la Fuente, la Roja exhibió un fútbol brillante de principio a fin, dejando en el camino a potencias como Francia y recibiendo apenas un gol en el torneo. Con la frescura de la joven estrella Lamine Yamal, el conjunto europeo saldrá a la cancha decidido a conquistar su segundo título del mundo.
Arranca a las 16, dirige el esloveno Slavko Vincic y televisan TV Pública, TyC Sports, DSports, Telefe y Disney+.