De acuerdo con el más reciente Informe Industrial del Instituto de Investigaciones Económicas de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), “el nivel de producción industrial en la provincia de Santa Fe registró en febrero de 2026 una disminución de 14,9% interanual, al tiempo que el 76% del total de ramas industriales presentó menor actividad. Además, el indicador desestacionalizado de producción mostró una baja de 2,0% frente al mes anterior. Asimismo, el índice se ubicó en el segundo nivel más bajo de toda la serie desde su inicio en 2016, solo por encima del registro de abril de 2020 en el contexto de la pandemia”.
En este sentido, “molienda de oleaginosas (-6.13 p.p.), maquinaria agropecuaria (-1.94 p.p.), vehículos automotores (-0.82 p.p.), autopartes (-0.80 p.p.), productos de metal y servicios de trabajo de metales (-0.41 p.p.) y maquinaria de uso general (-0.39 p.p.) fueron las seis actividades de mayor contribución negativa”.
Para la Federación, “entre los factores explicativos de la crisis industrial se encuentra: 1) la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos de las familias (desde septiembre de 2025 la evolución mensual de los salarios nominales en el sector privado fue inferior al índice de precios al consumidor); 2) la menor competitividad – precio derivada de la apreciación cambiaria al dificultar las posibilidades de competir con bienes importados y las exportaciones (el índice de tipo de cambio real multilateral bajó de 106 en marzo de 2024 a 86 en marzo de 2026); y 3) las altas tasas de interés que encarecen el financiamiento”.
Así, “la producción manufacturera enfrenta condiciones desfavorables –y de manera simultánea– generadas por una menor demanda interna, mayores costos financieros y de producción, apreciación cambiaria y apertura de importaciones sin política industrial”.