El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, afirmó que «la política sobre el trigo cumplió con todos los requerimientos del sector» del agro y reiteró que el lockout con cese de comercialización de la Mesa de Enlace, que finalizará hoy a la medianoche, «fue impulsado por el dogmatismo de algunos dirigentes que atentan contra sus propios intereses».
El titular de la cartera agropecuaria volvió a criticar el paro de la entidades rurales y dijo que su «apreciación» es que, en este caso, «no está en discusión la política integral del trigo».
«La verdad que no entiendo el sentido de la protesta. Cada medida que se toma tiene que estar acompañada de un sentido, apuntar hacia algún lado. Realmente no logro entender cuál es su objetivo, ya que lo que planteaban, lo cumplimos. Al campo nunca le ha ido tan bien como en la última década», aseguró el funcionario.
En ese marco, en una entrevista que publica hoy Página/12, Domínguez sostuvo que «algunos dirigentes pretenden generar una discusión por fuera del sector, pero en nombre de éste, para invisibilizar la revolución productiva de la última década».
«En los últimos diez años alcanzamos 30 millones más de toneladas de granos, incorporamos al sistema productivo 12 millones más de hectáreas, se crearon nuevos grupos empresarios», graficó el ministro, y advirtió: «La Mesa de Enlace no logrará que retrocedamos y se oscurezca lo positivo de un proyecto que tiene en su núcleo la defensa de los intereses de la Nación».
Además, señaló que «este cese de comercialización tiene todo el formato de no representar una discusión que sea tributaria de un mejoramiento del modelo de país» y consideró que «algunos, por dogmas quizá, terminan atentando contra sus propios intereses».
