Tal vez el Mundial de Fútbol en Brasil desvíe momentáneamente la atención que hoy gravita sobre los problemas de nuestra Argentina. Estos seguirán estando, pero la performance de nuestra selección ocupará el espacio que hoy tienen otros protagonistas.
Me atrevería a decir que por un mes Argentina transitará su tiempo en sordinas. Habrá sentimientos aislados. Dolores aislados. Miedos aislados. La pobreza no detendrá su crecimiento por ningún gol de Messi. La inflación no dejará de estropear familias aunque nuestra selección vaya sorteando obstáculos y llegue a la final. La inseguridad y el narcotráfico no bajarán sus expectativas a la hora de lucrar con la muerte. La corrupción seguirá defendiéndose como gato panza arriba en algún sector de la Justicia. A escasas horas de la inauguración del evento más importante, Brasil debió reprimir a distintos movimientos que mostraron hasta último momento su disconformidad bajo el lema “La copa se hace con la sangre de los pobres”. En Brasil, país futbolero si lo hay, las protestas no cedieron a la pasión.
El papa Francisco produjo la semana pasada el hecho político, aunque él no lo sepa, más trascendente de los últimos tiempos. Para entender lo que ello significa conversé largamente con Henrique Cymermann, periodista portugués que quiso ser judío e irse a Israel. La vida lo llevó por alguna causalidad que seguramente su padrino Sartre no le habrá explicado a ser un protagonista del armado de la reunión entre el papa Francisco, Shimon Peres y Mahmoud Abbas.
Doce horas antes de esta trascendente reunión, me decía: “Hay que romper esta barrera de tantos años, tal vez desde hace un siglo, lo de mañana sólo será la punta de un iceberg, será abrir la puerta a la negociación por la Paz. Este es un pequeño gran gesto que viene a decir que un líder israelí y un líder palestino se encuentran cara a cara. John Kerry negoció pero nunca intentó juntar a los líderes de los dos países. Y, desde mi punto de vista, sin reunir cara a cara a los líderes, es imposible llegar a la paz. Hay que educar a la juventud para la paz, no puede ser que en los libros de geografía de los palestinos Israel aún no esté, cuando se trata de niños que en 15 minutos pueden llegar al lugar. Esa es una realidad y los israelíes tienen que entender que Palestina no se va a esfumar y que por tanto no hay otra solución que llegar a un compromiso… Charlamos una hora y cuarto el papa Francisco, el rabino Abraham Skorka y yo, allí se gestó lo de mañana. Fue un año de enorme trabajo para llegar a esta reunión, la complejidad de este hecho me lleva a pensar lo difícil que será algún día lograr la Paz”.
La consigna de educar para la paz no es privativa de Medio Oriente: aquí en nuestra Argentina, aquí en nuestra Rosario tan salpicada de violencia y sangre, se vuelve imprescindible educar para la paz. Palabra sintética, sólo tres letras, de enorme significado.
Donde hay paz no hay injusticia. Donde hay paz no hay corrupción.
Los dirigentes nacionales presidenciables sólo detendrán su andar frente a algún televisor cuando la selección argentina de fútbol convoque. Daniel Scioli visitó Rosario y no fue acompañado por María Eugenia Bielsa. Llama la atención dado que la ex vicegobernadora hoy candidata a gobernadora viene acompañando a todos los presidenciables del kirchnerismo. Macri está eufórico e hizo chequear dos veces las encuestas que lo muestran aumentando sin prisa pero sin pausa camino a la meta 2015.
Depende la encuestadora, Sergio Massa está estancado y/o retrocediendo algún punto.
Los resultados del affaire de Amado Boudou, ¿tendrán influencia en la performance de los presidenciables?
En Santa Fe, luego de la consternación por el asesinato del jefe policial Guillermo Morgans, una voz autorizada como la del ex jefe de Policía Mariano Savia dijo: “En la conducción hay muchos civiles que poco saben de lo que tienen que hacer… detesto decir esto, la cadena de mando tiene muchos problemas para funcionar. Tenemos que reunirnos, la sociedad toda, para pedir por una reestructuración en equipos y otras cosas”.
En el peronismo, luego del documento que llamaba a la unidad sin sectarismos y a que el PJ convoque para autorizar la política de frentes, se observan dos posiciones: la de los diputados Darío Mascioli y Mario Lacava, persistentes en reeditar la invitación a sumarse a los sectores de Omar Perotti y Bielsa, y la del senador Armando Traferri, quien dice: “El eje del documento es la unidad, se escribe con seis letras, no hay que darle vueltas. Ni Perotti ni Bielsa nos va a parar”.
La comisión de seguimiento por el caso Medina de la Cámara de Diputados quedó conformada sin la presencia del Frente Progresista. No obstante, la vicepresidencia quedó vacante por si este sector decide integrarse. Ésta intentará llegar al esclarecimiento de las implicancias políticas del caso Medina y Esperanto.
