Rosario, martes 27 de octubre de 2026
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Rosario, martes 27 de octubre de 2026

La Policía mató a un ciudadano oriental tras una persecución

Todo comenzó en 27 de Febrero al 6300, cuando el fallecido baleó una ventana de una empresa de caños de hierro.

crimendentro

Una nota escrita en chino, una presunta amenaza, una persecución con tiros de por medio, un ciudadano oriental muerto y otro herido fue el saldo que se registró anteanoche la zona oeste rosarina. Todo empezó en un galpón ubicado en 27 de Febrero a metros de la intersección con Provincias Unidas, cuando efectivos del Comando Radioeléctrico vieron a un muchacho efectuando disparos sobre una de las ventanas de la construcción. Los uniformados dieron la voz de alto al pistolero, pero éste no la acató y se subió a un auto comandado por un compatriota, lo que dio lugar a una intensa persecución que culminó en barrio San Francisquito, cuando los fugitivos perdieron el control de su vehículo, cayendo en una zanja. Pero lejos de darse por vencido, uno de los hombres que intentaba escapar de la ley bajó del auto que acababa de chocar y se tiroteó con efectivos policiales. Murió durante el enfrentamiento, luego de recibir un tiro en la cabeza. Su compañero fue trasladado a un centro de salud, donde, al cierre de esta edición, se recuperaba de los golpes sufridos durante el choque.

El reloj rondaba las 4 de ayer. Dos policías patrullaban la zona oeste: iban por Provincias Unidas y doblaron por 27 de Febrero hacia la derecha. Unas cuadras más adelante, en medio de la penumbra generada por el cementerio Israelita, los pesquisas vieron cómo un muchacho de rasgos orientales muy bien vestido pegaba una nota sobre el inmenso portón verde del galpón de la empresa Agustín Berasategui e Hijos SRL, un comercio que se dedica a la venta de tubos y caños de hierro.

Luego de que el mensajero colocara la nota, dando la espalda a la calle, los uniformados vieron como el muchacho sacaba de entre sus ropas un arma de fuego y realizaba tres disparos sobre una persiana metálica, rompiendo con el inmenso silencio del lugar.

Los funcionarios policiales dieron la voz de alto al pistolero, quien hizo caso omiso a la orden, se subió a un Citroën C4 color gris comandado por otro muchacho y, juntos, comenzaron a escapar.

Según contaron fuentes del caso a El Ciudadano, los fugitivos circularon a toda velocidad a lo largo de unas 35 cuadras,  perseguidos por varios móviles policiales, que aumentaban en número a medida que pasaban los minutos. Los hombres tomaron bulevar Seguí y a la altura del 4000 doblaron por calle Lavalle. Hicieron 5 cuadras y en el cruce con Gaboto se toparon con otro patrullero, el cual tocó la culata del Citroën C4, haciendo que su piloto pierda el control del vehículo y caiga dentro de una zanja.

Pero la cinematográfica persecución no culminó ahí. Voceros del caso contaron que luego del choque, el mismo hombre que había disparado sobre el galpón donde se originó el hecho descendió del vehículo recién chocado y comenzó a disparar sobre los patrulleros que lo perseguían. Los uniformados bajaron de sus vehículos y repelieron la agresión a los tiros. Producto de la balacera, el mensajero y pistolero cayó muerto, con un impacto de bala en el cráneo. Su acompañante quedó postrado dentro del C4, con una pierna rota.

Una vez terminado el tiroteo, los efectivos de Comando Radioeléctrico registraron el cuerpo del recién fallecido. El hombre, dentro de una billetera, llevaba una cédula de identificación boliviana, a nombre de Yu Ken Seg, ciudadano taiwanés, nacido en 1981.

A su vez, los pesquisas le incautaron una pistola Bersa calibre 22 y un revólver de similares características.

“Incautamos la nota que el oriental puso en la puerta del galpón, pero está escrita en chino y por el momento no tenemos idea de qué es lo que dice”, contó uno de los encargados de la investigación, quien deslizó que todo podría estar vinculado con la posible compra del  tinglado donde comenzó todo.

En relación al acompañante de la víctima fatal, los uniformados señalaron que se llama Chun C.. El hombre fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde recibió curaciones, ya que se rompió una pierna durante el choque. El hombre no fue interrogado debido a que no habla castellano.

El caso es investigado por el Juzgado de Instrucción de la 5ª nominación, a cargo de María Luisa Pérez Vara, con la colaboración de la división Judiciales de la Unidad Regional II.