Corea del Norte dijo ayer que volverá a atacar a Corea del Sur en autodefensa si Seúl concreta sus planes de realizar ejercicios militares desde una isla en disputa, y advirtió que su bombardeo será más intenso que la represalia por las maniobras previas, que dejó cuatro muertos en la misma isla. Seúl anunció que realizará, entre hoy y el martes, nuevas maniobras militares con fuego de artillería desde la mismísima isla de Yeonpyeong, que queda cerca de la disputada frontera marítima occidental y que Pyongyang reivindica como propia.
“En el caso en que el Sur decida proceder con sus planes sobre la isla de Yeonpyeong no obstante las advertencias, nuestros militares procederán a una acción de autodefensa, como fue dicho varias veces”, advirtió una nota publicada por la agencia de noticias oficial norcoreana KCNA.
“El ataque (norcoreano) desatará una situación más seria que la del 23 de noviembre en términos de fuerza y alcance del bombardeo”, agregó el despacho, citado por la cadena CNN.
En coincidencia con la advertencia norcoreana, China dijo ayer al visitante vicesecretario de Estado norteamericano, James Steinberg, que ambos países deberían trabajar juntos para distender la península coreana.
El vicecanciller chino, Dai Bingguo, pidió una “coordinación más estrecha” en torno de la península durante su reunión con Steinberg, el segundo de la secretaria de Estado Hillary Clinton, según informó la agencia de noticias china Xinhua.
Anteayer, el gobernador del estado norteamericano de Nuevo México, Bill Richardson, llegó a Pyongyang en una misión no oficial para realizar un intento de diálogo con el gobierno norcoreano a propósito de esta crisis.
Seúl y Pyongyang se encuentran técnicamente en guerra desde la Guerra de Corea (1950-1953), porque el conflicto terminó con un armisticio y no con un tratado de paz.
Estados Unidos peleó en aquella guerra del lado surcoreano y tiene 28.500 soldados en Corea del Sur como fuerza “disuasiva”.
China, que combatió del lado norcoreano, es actualmente el principal aliado político y benefactor económico del Norte.
El 23 de noviembre pasado, Corea del Sur disparó proyectiles de artillería hacia aguas en disputa en la costa oeste de la península coreana en el marco de ejercicios militares, pese a advertencias de Corea del Norte de ataques de represalia por las maniobras, que considera provocaciones, surcoreanas.
El país comunista respondió con un bombardeo a la isla surcoreana de Yeonpyeong que dejó cuatro muertos, y de inmediato Corea del Sur disparó proyectiles de artillería hacia territorio norcoreano.
El gobierno norcoreano dijo ayer que no tolerará nuevas maniobras militares surcoreanas.