La caravana salió de Rosario y llamó la atención de periodistas. Más tarde, la caravana volvió y la única novedad era un colectivo lleno de gendarmes. Todo en el atardecer del lunes, cuando una ciudad atónita, desierta y paralizada por el miedo palpitaba que alguien le garantizara seguridad
Después de cuatro muertes consecutivas de trabajadores, Rosario fue noticia nacional. Los anuncios fueron similares a los de todos los gobiernos en los últimos cuatro años que prometieron la llegada de fuerzas federales, 450 efectivos, y también la logística de las fuerzas armadas.
La guardia periodística a Patricia Bullrich, en la tarde del último lunes, los hizo esperar en la autopista Aramburu para captar la llegada de los móviles y los agentes federales y la consabida bienvenida para la foto.
Mientras trabajadoras y trabajadores de prensa aguardaban algo llamó la atención: una larga fila de móviles federales dejaba Rosario. Viajaron hasta Arroyo Seco.
Poco después, los mismos móviles volvieron y se estacionaron a la altura de General Lagos.
Cuando la ministra llegó para bienvenir al colectivo que trasladaba federales, los móviles se sumaron a la caravana. Eran muchos. El problema es que se trata de los mismos que estaban en Rosario y que parecían llegar desde Buenos Aires.
Brigadistas combaten focos simultáneos en Los Alerces, Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín bajo condiciones…
El trágico accidente se dio a la altura de la localidad bonaerense de Ramallo. En…
La nueva partida de archivos publicados, que incluye numerosas menciones a Donald Trump y abundante…
El lunes 2 de febrero a partir de las 17, en avenida Eudoro Carrasco y…
Con todas sus diferencias, las organizaciones sindicales coinciden en que Javier Milei está apurado por…
El gobierno intentó confundir con el argumento de que no será de aplicación "retroactiva". Pero…