El neurocirujano negó que el Diez haya sufrido 12 horas de agonía antes de su muerte, tal como había indicado el informe forense
Leopoldo Luque. Segundo día del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Foto: Francisco Loureiro
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los imputados en el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 a causa de una crisis cardiorrespiratoria y un edema pulmonar, pidió usar este jueves su derecho a declarar y se proclamó inocente.
“Soy inocente y lamento mucho su muerte”, dijo el profesional, que según investiga la justicia era el médico personal de Maradona y fue quien solicitó la externación del “Diez” tras la cirugía por el hematoma subdural que le practicaron en la clínica de Olivos.
En una audiencia en la que estaba previsto que testifique Giannina Maradona, la hija del astro futbolístico, Luque solicitó declarar, de forma sorpresiva. Su petición motivó la suspensión de los otros testigos que habían sido citados para este jueves, por decisión de la fiscalía y las querellas.
En su declaración, Luque no solo se proclamó inocente, sino que rechazó que Maradona haya sufrido 12 horas de agonía previo a su muerte, como lo indicaron los estudios forenses. “Estoy completamente seguro de que eso no sucedió”, expresó el neurocirujano, que cuestionó otros aspectos de la autopsia, como el que se refiere al elevado peso del corazón de Maradona, algo que, sostuvo, es habitual en exatletas.
“Los doctores en la pericia dicen que lo normal es 250, 300 gramos: es una medida primitiva. También dijeron que el órgano estaba agrandado, pero eso no lo midieron”, subrayó Luque, en referencia a que los forenses “no midieron las cavidades cardíacas” de Maradona. “La miocardiopatía dilatada es la dilatación de estas, que nunca se midieron. Los papers dicen que son necesarias las mediciones. Acá no se revisaron, dijeron que están grandes. Subjetivo total“, insistió.
Por otro lado, manifestó sus dudas respecto al punto del informe que señaló que Maradona presentaba un edema agudo de pulmón. “Al paciente lo reaniman, paran un segundo la reanimación porque sabían que había fallecido y lo vuelven a reanimar por pedido de la familia. Reaniman un cadáver. ¿Quién sabe lo que genera esto en un cadáver?”, sostuvo.
Respecto al vínculo con Maradona, aseguró que lo vio por primera vez en 2016 o 2017 y que accedió a él por intermedio de Maximiliano Pomargo. “Al principio era Dios, después lo conocí como persona”, indicó Luque, quien reveló que, con el tiempo, Maradona además de “ídolo” se convirtió en su “amigo”, al cual “amaba”.
El neurocirujano aclaró además que el Diez no tomaba ninguna medicación para el corazón por una decisión de otro profesional: “Diego a partir del 2007 no recibió ningún medicamento cardíaco y, en ese momento, el doctor que estaba acompañándolo era Cahe, no yo”.
Respecto a su rol en la internación domiciliaria donde falleció Maradona el 25 de noviembre de 2020, declaró: “Yo dije explícitamente que era neurocirujano. Dijeron de buscar un clínico; dije que estaba de acuerdo. Dicen que lo aislaba, eso es falso. Jamás. No se puede demostrar”.
“En cuanto a mi injerencia, al ‘Luque define todo’: Luque coopera. Yo soy neurocirujano especializado en columna. Cuando llegó el único momento donde yo podía hacer uso de mi expertiz, me lo prohibieron. Y no fue el paciente”, declaró en referencia a la operación del hematoma subdural de cabeza realizada un mes antes de la muerte del Diez.
Sobre los últimos días antes del fallecimiento, aseguró: “Nunca hablé con ningún enfermero de la internación domiciliaria. Nunca. Porque soy neurocirujano y no estaba a cargo de esa internación domiciliaria. Ellos no me reportaban, no me contaban novedades y no me informaban nada clínico. Las apreciaciones de mi especialidad las hice yo mismo. Todos sabían que era neurocirujano”.
Luque está investigado por restarle importancia a los síntomas compatibles con una insuficiencia cardíaca, no seguir los controles ni convocar a especialistas. Los fiscales consideran que el neurocirujano omitió ofrecer información sobre la salud de Diego a Dalma, Gianinna y Jana, además de que habría falsificado una firma del futbolista en un pedido de historia clínica tras la internación en Olivos.
Luque afronta cargo de homicidio con dolo eventual, figura que implica que era consciente de que sus acciones podían ocasionar la muerte. El delito prevé penas de hasta 25 años de prisión.
Además de Luque, el segundo juicio por la muerte de Maradona tiene como imputados a la psiquiatra Agustina Cosachov (40); el enfemero Ricardo Omar Almirón (41); el médico clínico designado para la internación domiciliaria, Pedro Pablo Di Spagna (52); el psicólogo Carlos Ángel Díaz (33); Nancy Edith Forlini (56), coordinadora de la prestadora médica contratada; y Mariano Ariel Perroni (44), coordinador de Medidom S.R.L.
La enfermera Gisela Madrid (41), la octava acusada, será sometida a un juicio por jurados, que aún no tiene fecha.
La víctima realizada tareas de desarme en una fundición que ya había cerrado sus puertas,…
El capitán argentino adquirió el 100% de las acciones del equipo catalán. El proyecto apunta…
El ministro de Economía viajó a Washington para conseguir endeudamiento y cumplir con las obligaciones…
Un informe de la Oficina Municipal de los Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios del Concejo…
En el Salón Metropolitano de Rosario, el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro destacó que las subastas…
El motivo del encuentro, por demás obvio, contó con la presencia, en un hecho inédito,…