Uno de los tres acusados de realizar llamados extorsivos desde la cárcel y pedir dinero en nombre “de la banda Los Monos” fue condenado ayer a tres años de prisión en el marco de un juicio abreviado que homologó la jueza Raquel Cosgaya. El joven, de 20 años, firmó un acuerdo como partícipe secundario en un hecho que logró consumarse y como coautor en otros dos en grado de tentativa. A mediados del año pasado, una serie de denuncias con similar mecánica, pedir dinero por teléfono bajo amenaza de usurpar viviendas o secuestrar a familiares e identificarse como integrantes del clan criminal de zona sur, fueron investigadas por el fiscal Nicolás Foppiani. La pesquisa derivó en allanamientos en el penal de Piñero que resolvieron el caso. Allí hallaron celulares y cuadernos con datos sobre las víctimas.
La seguidilla de denuncias sobre llamados extorsivos terminó a comienzos de agosto de 2015 cuando una dotación de la Policía de Investigaciones (PDI) allanó una celda de la Unidad Penitenciaria de Piñero. Allí fueron incautados tres teléfonos celulares y anotaciones con datos de llamados y fueron imputados por extorsión Luis Alfredo B., de 23 años y condenado por robo, y Carlos Miguel F., quien tiene 29 años y purga una pena por homicidio. Ese mismo día fue detenido Héctor G. en la zona noreste de Rosario, quien había estado detenido en Piñero pero había recuperado la libertad.
El joven fue condenado ayer a tres años de prisión luego de que sus abogados defensores, Adrián Ruiz y José Ferrara, alcanzaran un acuerdo abreviado con el fiscal Foppiani. La pena incluye tres hechos de extorsión, dos en grado de tentativa donde Héctor fue encontrado coautor, y otro consumado donde fue partícipe secundario, por prestar un teléfono.
Según una fuente judicial, la víctima vivía cerca de villa La Lata y entregó cinco mil pesos y una filmadora tras tomar en serio la amenaza. En el cobro habría familiares de los detenidos que son vecinos de las víctimas implicados. Pero el mismo vocero aclaró que los llamados “eran muy burdos” y parecían más un pasatiempo de internos con poca lucidez que sicarios de Los Monos.. Ninguno de los tres tenía vínculos con el clan Cantero pese a que todos comenzaban así: “Llamo de parte de Los Monos”.
Tras homologar el abreviado, la defensa del joven solicitó la libertad condicional que se resolverá en otra audiencia, ya que no tiene antecedentes condenatorios. Su nombre sí fue mencionado en un insólito hecho que pese a la gravedad quedó siempre en nebulosa. Fue una noche de mayo de 2015 cuando unos 40 disparos resonaron dentro de la seccional 14ª de barrio Belgrano ubicada en Marcos Paz 6650. Los tres uniformados que estaban en el interior declararon que un trío de desconocidos entró a los tiros sin mediar palabra. Héctor fue uno de los cuatro detenidos por ingresar a un hospital público herido de bala tras ser víctima de un robo. Esa fue la explicación que brindó su defensa cuando el joven, que tenía en balazo en el abdomen, fue imputado dentro del Heca. Los policías dijeron que las detenciones se basaron en los rastros de sangre que regaron el frente de la comisaría.
