Trabajadores de la empresa de telefonía Claro, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, junto con el Sindicato de Empleados de Comercio, se movilizaron en el mediodía de ayer en reclamo por los puestos de trabajo de 25 empleados pertenecientes a una de las agencias, ubicada en San Martín 894, quienes fueron despedidos el pasado lunes tras el cierre del local. Desde el gremio mercantil exigen que la empresa nacional se haga cargo de estos despidos, por lo que ya hicieron el reclamo para que los responsables sean citados a una audiencia por el Ministerio de Trabajo.
Bajando la persiana. Así respondió una de las casas centrales de la empresa de telefonía Claro, ubicada en San Martín 925, ante el reclamo de los 25 empleados que fueron despedidos tras el cierre de una de las agencias, ubicada en la otra cuadra a poco más de veinte metros. Junto con la Asociación de Empleados de Comercio, los trabajadores se movilizaron en el mediodía de ayer, desde la puerta de la agencia hasta la casa central, para exigir que se reincorpore a los cesanteados.
“Los despidieron sin causa. Los telegramas que están recibiendo es despido por cierre, dicen que le van a abonar la indemnización. Nuestro reclamo es por los puestos de trabajo, queremos que Claro Argentina se haga responsable de estos despidos. Los problemas que Claro Argentina tenga con los titulares de agencia lo tienen que resolver entre ellos, están los trabajadores de por medio”, señaló el secretario Gremial del sindicato, Juan Gómez, al tiempo que advirtió que ya está hecha la denuncia ante la cartera laboral de la provincia.
Según explicó a este diario una de las encargadas del local, la agencia que comercializaba equipos y líneas telefónicas, entre otros servicios, tenía buenos niveles de venta. El cierre se desencadenó luego de que la empresa Claro Argentina no aceptara la venta que los dueños de la agencia tenían intención de concretar en estas semanas a otros gerenciadores, por lo que la empresa decidió el cierre inminente y, con ello, el despido de los trabajadores del local.
“De un día para el otro, Claro nos dijo que nos daba de baja. Yo manejaba la parte administrativa, un subagente nos dijo que no podía activar y me empecé a fijar, nadie me daba respuesta y nos dieron la baja. Nos dijeron que no nos podían pasar a ningún agente y nos rescindieron el contrato. La baja fue el pasado jueves 30 y ayer (por el lunes) nos avisaron que no íbamos a seguir trabajando”, explicó Estefanía, encargada del local donde trabajaba hace 4 años y medio.
La empleada explicó que están a la espera de una indemnización por parte de la empresa, que era la encargada de abonar los sueldos del personal a partir de las comisiones por ventas que recibía la agencia.
