Es la primera identificación de los cuerpos hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el ex centro clandestino de detención de Córdoba. Lo confirmó el Juzgado Federal N°3 tras los resultados de análisis genéticos realizados por el equipo
El Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo del juez Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación de los restos de Mario Alberto Nívoli, quien permanecía desaparecido desde el 14 de febrero de 1977. Nívoli es el primer nombre que se conoce de los 12 desaparecidos identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) que se conocieron el martes pasado, luego de las excavaciones realizadas durante el año 2025 en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio “La Perla”, en Córdoba.
La identificación fue posible gracias a los peritajes genéticos realizados por el EAAF. En el proceso intervinieron los especialistas Anaís Linares y Silvana Turner, además de la colaboración de investigadores del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Mario Alberto Nívoli, conocido por sus compañeros como “Tito”, nació el 25 de abril de 1948 en Ucacha, Córdoba. Realizó sus estudios secundarios en Las Perdices y posteriormente se trasladó a Santa Fe para estudiar Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral (U.N.L.). En esa institución inició su militancia política en la Juventud Universitaria Peronista (J.U.P.) – Montoneros.
Al momento de su secuestro, Nívoli tenía 28 años, trabajaba como técnico electricista y era padre de dos hijos, Mariano y María Soledad. El operativo en el que lo capturaron fue realizado por un grupo de tareas en la madrugada del 14 de febrero de 1977, en el domicilio familiar ubicado en el barrio General Paz de la capital cordobesa.
Según los registros del Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba, fue trasladado al Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “La Perla”, donde permaneció cautivo. Los responsables de su desaparición fueron juzgados y condenados el 25 de agosto de 2016 en la sentencia de la Megacausa “La Perla-La Ribera-D2”.
María Soledad Nívoli, hija del técnico identificado, relató a la prensa que recibió la noticia por parte del abogado Ramiro Fresneda cuando volvía de buscar de la escuela a su hijo de ocho años. Al momento del secuestro de su padre, ella tenía cuatro meses de vida y su hermano dos años.
“Sentí alivio. Una paz que nunca había sentido”, manifestó María Soledad en declaraciones a Cadena 3. Y señaló: “Ya no soy más una hija de desaparecidos. Mi papá dejó de ser desaparecido. Ahora soy huérfana de padre. Mi papá está muerto”.
La mujer explicó que esa certeza transforma no solo la historia familiar sino también “para nuestra comunidad, para nuestra sociedad”, dijo. “Es la certeza de que había que seguir buscando y de que esto recién empieza, porque hay muchos más allí”, afirmó.
También destacó el trabajo sostenido de los organismos de derechos humanos, los querellantes y el rigor científico de los antropólogos forenses.
A lo largo de los años de búsqueda, la figura de Nívoli fue reconstruida por su hija a través de la muestra fotográfica “Como miran tus ojos”, una selección de imágenes registradas por el propio Mario durante la década del 70. La exhibición recorre geográficamente su trayectoria: desde su Ucacha natal y sus años de estudio, hasta su paso por Concordia y Córdoba, finalizando en Rosario, actual residencia de su hija.
Fuente, Tiempo Argentino
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