Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026
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Rosario, viernes 25 de septiembre de 2026

Mató cientos de aves protegidas y lo subió a sus redes sociales

Lo hizo en la laguna Setúbal, en la ciudad de Santa Fe, según publicó el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres
Mató cientos de aves protegidas y lo subió a sus redes sociales

Es influencer de la caza “deportiva” y mataba ilegalmente especies protegidas de patos en la laguna Setúbal frente al mismo Ministerio de Ambiente y Cambio Climático: lo hacía, fuera de temporada, en zona de veda y con armas prohibidas, según publicó el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas), con sede en Ente Ríos.

Un cazador e influencer santafesino subió durante varios meses y con absoluta impunidad a sus redes sociales fotos y filmaciones de sus cacerías en la costa este de la Laguna Setúbal -frente a la costanera santafesina- donde exhibía la matanza de al menos 10 especies de patos, 7 de ellas protegidas por ley, publicó el Ceydas.

En sus publicaciones de Instagram y Facebook, se observan cadáveres de Pato Picazo, Sirirí Pampa, Sirirí Colorado, Pato Capuchino, Pato Gargantilla, Pato Overo, Pato Cutirí, Pato Cuchara y Pato de Collar que cazaba desde su embarcación, dice la ONG, que añade: «A excepción del Picazo y los Siriríes, todas las demás se encuentran protegidas y su caza está expresamente prohibida por Ley Provincial N° 4830 y Resoluciones».

«Además, en publicaciones más antiguas, se puede apreciar que el furtivo mató y embalsamó ejemplares de Pato Crestudo, especie amenazada a nivel nacional y cuya caza está prohibida. Y lo publicaba en sus redes sociales a la vista de cualquiera que quisiera verlo», agregó Ceydas.

 

«A las infracciones antes señaladas, hay que agregar que cazaba fuera de temporada, en zona de veda, excedía los cupos permitidos y utilizaba artes prohibidas como armas a repetición y armas PCP, catalogadas como “arte prohibido” por la Ley Provincial N° 4830», dijeron desde la ONG e hicieron hincapié en que la sede del Ministerio de Ambiente está a dos kilómetros del lugar de cacería: “Es casi imposible que no puedan escuchar las detonaciones y que no sepan”.