Micaela Albornoz regresó durante la madrugada de este viernes a Rosario y su caso abrió una nueva línea de investigación después de que familiares informaran que habría sufrido abusos sexuales y malos tratos mientras permaneció desaparecida.
La rosarina de 32 años había sido buscada desde el 24 de junio y fue localizada a comienzos de agosto en Brasil. Después de permanecer casi 40 días fuera de su hogar, finalmente emprendió el regreso acompañado por un familiar.
Su llegada se produjo cerca de la medianoche. El reencuentro familiar tuvo lugar en la zona sur de Rosario, donde sus allegados solicitaron la presencia de personal policial.
La declaración que activó una nueva investigación
De acuerdo con la información policial, una hermana de Micaela manifestó ante los agentes que la joven le había contado que fue abusada y maltratada en distintas oportunidades por varios hombres durante el período en el que estuvo ausente.
La familiar agregó que existiría la posibilidad de que Micaela esté embarazada. Ese dato todavía no fue confirmado y deberá ser determinado mediante los estudios médicos y las medidas que ordene la Justicia.
Ante la gravedad de lo informado, intervino la fiscal de turno de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.
La funcionaria dispuso que Micaela fuera trasladada junto con su madre y una de sus hermanas a la Comisaría de la Mujer para iniciar las actuaciones correspondientes.
De Florianópolis a Camboriú
La búsqueda había comenzado después de que la familia denunciara su desaparición el 24 de junio.
Semanas más tarde, Micaela fue localizada en Florianópolis. En una primera instancia manifestó que no quería regresar a la Argentina.
Posteriormente, uno de sus hermanos logró ubicarla en Camboriú y mantener contacto personal con ella. Finalmente, la joven aceptó regresar de manera voluntaria a Rosario.
Qué deberá determinar ahora la Justicia
La investigación dejó de concentrarse exclusivamente en cómo Micaela salió del país y pasó a incorporar hechos mucho más graves.
La Fiscalía deberá establecer dónde permaneció durante esas semanas, con quiénes estuvo, en qué circunstancias se produjeron los presuntos abusos y si existen responsables identificables.
También deberá corroborarse mediante pericias cualquier embarazo y determinarse el estado físico y psicológico de la joven.
Por el momento, las afirmaciones sobre abusos y maltratos forman parte de una denuncia en investigación y no fueron atribuidas judicialmente a personas determinadas.
Fuente: Versión Rosario