Tras la renuncia de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito, el presidente Javier Milei viajará a Paraguay para participar de la cumbre del Mercosur este martes. El contexto regional está fuertemente marcado por las diferencias ideológicas entre los mandatarios del bloque comercial.
Milei volverá a cruzarse con el mandatario de Brasil, Lula da Silva, con quien mantienen diferencias marcadas no solo en lo que respecta al rol que debería ocupar el Mercosur sino también sobre la relación de Latinoamérica con Estados Unidos, entre otros temas.
En ese sentido también se suma la fricción por Venezuela tras la captura y detención del presidente Nicolás Maduro por parte del ejército que responde a Donald Trump. La situación política del país caribeño continúa siendo un punto de fricción dentro del bloque y condiciona la posibilidad de consensos en materia de política exterior.
Las diferencias entre el mandatario argentino y su par brasileño se arrastran desde la campaña electoral y se profundizaron en los primeros meses de gestión, con choques discursivos y señales de distanciamiento político que impactan en la dinámica regional.
Esta cumbre del Mercosur se dividirá entre los países que impulsan una mayor integración y acuerdos comerciales ampliados y aquellos que, como Argentina, insisten en revisar el funcionamiento del bloque y avanzar hacia esquemas más flexibles.