El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno se ha convertido en el funcionario kirchnerista más atacado en la última semana. A las declaraciones del presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, quien había manifestado que se lo debe investigar para “descubrir su negocio con las multinacionales”, se sumó un estudio que asegura que el INDEC ocultó más de 80 puntos de inflación desde que el organismo fue intervenido en enero de 2007 por Moreno, por orden directa del entonces presidente Néstor Kirchner, ya fallecido.
Entre el índice de precios al consumidor (IPC) que calculó para enero de 2007 (el primero que subestimó las subas) y el que publicó hace 10 días, que corresponde a diciembre de 2010, el INDEC escondió más de 80 puntos de inflación. La tergiversación de las estadísticas minó de desconfianza las cifras oficiales y trajo enormes consecuencias.
Por ejemplo, el Estado se quedó con unos 23.500 millones de dólares de deuda pública, que se ajustaban de acuerdo con la variación de la inflación. Pero los privados sufrieron la indexación de la economía ante la falta de un parámetro creíble, lo que afectó millones de contratos
«La mayor subestimación en estos cuatro años se dio en el rubro alimentos y bebidas, que es el que más pesa en el IPC. Sólo para 2010, nosotros calculamos el 39,7 por ciento, contra el 14,7% del INDEC», afirmó la economista Graciela Bevacqua, la funcionaria que medía la inflación oficial pero fue desplazada por Moreno a comienzos de 2007.
Sus datos surgen ahora del centro de estudios Buenos Aires City, que utiliza la metodología tradicional del INDEC y que para estos cuatro años estima una variación de precios del 122,2 por ciento.
Bevacqua era directora del IPC hasta que en enero de 2007 fue desplazada por negarse a darle a Moreno la lista de los comercios que se encuestaban para calcular la inflación.
El IPC que elabora la consultora Ecolatina acumula ya una suba de 123,6 por ciento respecto de diciembre de 2006, mes en el que el INDEC entregó la última medición de inflación que es considerada como «confiable» por los economistas.
Según Marina Dal Poggetto, analista del Estudio Bein, el mayor problema causado por la brecha entre el índice oficial y el resto de las mediciones «es el tema del ancla en términos de dónde está la inflación y dónde se ubicarán los agentes económicos en adelante».