Rosario, miercoles 14 de octubre de 2026
Search
Rosario, miercoles 14 de octubre de 2026

Muerte súbita en bebés: en 7 de cada 10 casos hubo colecho y hacinamiento

Durante 2024 se produjeron en Argentina 138 muertes infantiles domiciliarias. Entre ellas, 63 muertes súbitas en lactantes. En el marco de la Semana del Sueño Seguro, desde la Sociedad Argentina de Pediatría comparten datos y recomendaciones para tomar medidas de prevención desde el embarazo
Muerte súbita en bebés: en 7 de cada 10 casos hubo colecho y hacinamiento

El reporte de Estadísticas Vitales de 2024 es el último disponible hasta el momento. El Gobierno no difundió aún los datos correspondientes a 2025. En aquel año se registraron en Argentina 138 muertes infantiles domiciliarias. De ellas, 63 fueron muertes súbitas e inesperadas del lactante. Es decir, más de un bebé por semana falleció sin motivo previo identificable. El 82,7% se dio entre los cero y cinco meses de vida.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) difundió un documento para analizar los factores detrás de esos datos y contribuir a la prevención y el sueño seguro. La entidad advierte que no hay un único factor explicativo para la muerte súbita, pero difunde lo que se sabe sobre los 63 decesos de 2024. El 69,2% presentó colecho: dormía con su mamá y/o su papá en la misma cama. El 70,8% se produjo en condiciones de hacinamiento, con tres personas o más en el cuarto. En el 27,4% había al menos un conviviente que consumía tabaco.

En el marco de la Semana del Sueño Seguro, que se conmemora del 13 al 18 de octubre, la SAP insiste sobre las medidas de cuidado y destaca la necesidad de incorporarlas desde el embarazo.

Campaña de Sueño Seguro

Las muertes súbitas e inesperadas del lactante (MSIL) se dan entre los 7 y los 365 días y se denominan así porque no había razón esperable para que ocurriera en las 24 horas previas, y la causa se desconoce antes de la investigación médica y legal.

A partir de los datos disponibles de 2024 se elaboró la campaña “Campaña de Sueño Seguro. Disminución del riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante”, a través del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria y el Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

“Disminuir el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante es una responsabilidad compartida. Dormir seguro es cuidar la vida”, es el lema de la iniciativa. El documento explica que estas muertes se asocian con factores como infecciones respiratorias agudas, necesidades básicas insatisfechas, hacinamiento, ventilación inadecuada y prácticas de sueño inseguro.

“Cuando hablamos de sueño seguro no deberíamos pensar solamente en cómo acostamos al bebé. La prevención empieza mucho antes, durante el embarazo, con los controles de salud, la vacunación, la prevención de la prematurez y del bajo peso al nacer y evitando la exposición al tabaco, al alcohol y a otras sustancias. Después del nacimiento, esos cuidados continúan con un ambiente de sueño que reduzca los riesgos evitables”, planteó Julia Carolina Aznar, médica pediatra y secretaria del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria de la SAP.

Hay que hablar de colecho

Los datos sobre las muertes de 2024 refuerzan que no hay un único factor identificado como responsable aisladamente, y remarcan que el abordaje “debe contemplar simultáneamente la vulnerabilidad del lactante, las condiciones en las que vive la familia y las circunstancias concretas en las que duerme el bebé”.

“Las recomendaciones tienen que poder trasladarse a la vida real de cada familia. No todas cuentan con las mismas condiciones habitacionales ni con los mismos recursos, y por eso la consulta pediátrica debe ser un espacio de diálogo, sin culpabilizar. Necesitamos conocer cómo duerme ese bebé y cuáles son las posibilidades concretas de sus cuidadores para poder disminuir los riesgos”, sostuvo Norma Rossato , médica neonatóloga, prosecretaria del Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante de la SAP.

El documento remarca que tener en cuenta las condiciones sociales es “particularmente importante al abordar el colecho. Compartir la cama es una práctica extendida y valorada por muchas familias argentinas y se observa con mayor frecuencia en hogares de bajos ingresos, algunos de los cuales pueden no disponer de otro lugar para que duerma el bebé”. Ante ese panorama, la SAP recomienda “conversar sobre esta práctica durante la consulta pediátrica, teniendo en cuenta las creencias, los valores culturales y las posibilidades de cada familia”.

“El lugar más seguro para el sueño del bebé es su propia cuna, ubicada en la misma habitación de quienes lo cuidan, pero sin compartir la cama, al menos durante los primeros seis meses. También dormir boca arriba, en una superficie firme y plana, mantener la cuna libre de objetos y evitar el humo de tabaco. Tampoco deben utilizarse como lugares de sueño habitual huevitos, sillas de auto, cuñas o dispositivos de posicionamiento. Lo importante es que estas recomendaciones se conviertan en una práctica cotidiana”, enfatizó Damián Leonardo Taire, médico pediatra neumonólogo y legista, secretario del Grupo de Trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante.

Lejos de lo que ofrecen algunas publicidades, la SAP afirmó que la seguridad no debe depositarse en monitores, posicionadores u otros productos comercializados con promesas preventivas, sino en el cumplimiento de las medidas respaldadas por evidencia.

Tabaco y prematurez

La SAP insistió en que el colecho “merece especial atención cuando se combina con otros factores”. El riesgo “aumenta más de 10 veces cuando la capacidad de alerta de los adultos está disminuida”. Esto puede ser por cansancio, alcohol, medicamentos sedantes, drogas ilícitas o tabaquismo. También se desaconseja cuando la madre fumó durante el embarazo, la superficie es blanda o se hunde, hay almohadas o se comparte la cama con otros niños o mascotas.

Si un adulto se queda dormido accidentalmente mientras alimenta al bebé, el documento señala que resulta menos peligroso que esto ocurra en la cama del adulto -aunque no sea lo recomendado- que en un sofá, donde el bebé puede deslizarse y quedar atrapado en una posición que favorezca la asfixia.

El tabaco constituye otro factor relevante: la exposición prenatal alcanzó en la Argentina al 12,1% en 2023. La recomendación es evitar la exposición durante el embarazo y después del nacimiento y mantener completamente libres de humo los ambientes donde vive el bebé. La advertencia alcanza también a otras formas de exposición a la nicotina.

También preocupa el aumento de la prematurez, considerada un factor de riesgo. La tasa de nacimientos prematuros pasó del 8,4% en 2020 al 12,1% en 2023. “Esto refuerza la importancia de comenzar la prevención durante el embarazo, mediante controles adecuados y medidas destinadas a disminuir tanto los nacimientos prematuros como el bajo peso al nacer”.

Vacunas y lactancia

Otras medidas de protección comienzan durante el embarazo y continúan después del nacimiento. Durante la gestación es fundamental cumplir con las vacunas indicadas, entre ellas la vacunación contra el virus sincicial respiratorio (VSR), que protege al bebé frente a formas graves de enfermedad respiratoria durante sus primeros meses de vida.

La alimentación con leche humana también disminuye el riesgo de muerte súbita: en la Argentina, el 97% de los bebés inicia la lactancia materna, aunque la lactancia exclusiva alcanza al 44% de los menores de seis meses y la lactancia materna total al 71%, según datos de 2018-2019.

También existe evidencia de un efecto protector del chupete, que puede ofrecerse antes de dormir una vez que la lactancia se encuentre bien establecida.

“No existe una medida aislada capaz de eliminar el riesgo. Lo que podemos hacer es disminuirlo sumando cuidados respaldados por evidencia y evitando que varios factores de riesgo coincidan en un mismo bebé. Por eso hablamos de responsabilidad compartida: de las familias, de los equipos de salud, pero también de quienes diseñan políticas públicas, de los medios, de las redes sociales y de quienes fabrican y comercializan productos destinados a lactantes”, enumeró Carolina Groisman, pediatra e integrante del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria de la SAP.

Las recomendaciones de la SAP para un sueño seguro:
● Acostar siempre al bebé boca arriba, en una superficie firme, plana y no inclinada.
● Ubicar la cuna en la habitación de los cuidadores, sin compartir la cama, al menos durante los primeros seis meses.
● Mantener la cuna libre de almohadas, nidos, chichoneras, peluches, ropa suelta, colchas y edredones.
● No utilizar huevitos, sillas de auto, cuñas ni dispositivos de posicionamiento como lugares habituales para dormir.
● Mantener al bebé en un ambiente libre de humo de tabaco y nicotina.
● Evitar el colecho especialmente cuando disminuye la capacidad de alerta del adulto por cansancio, alcohol, sedantes, drogas o tabaquismo.
● Favorecer la lactancia materna, evitar el exceso de abrigo y consultar al pediatra ante dificultades para cumplir las recomendaciones.

 

Fuente: Tiempo Argentino