Rosario, lunes 26 de octubre de 2026
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Rosario, lunes 26 de octubre de 2026

Murió Arturo Gandolla, histórico dirigente del PJ rosarino y expresidente del Concejo

El referente justicialista tenía 75 años. Tuvo una extensa trayectoria política que incluyó el exilio durante la dictadura militar y la dirección del Servicio Penitenciario Provincial
Arturo Gandolla
Sus restos son velados este lunes, de 18 a 22, en la cochería Caramuto, ubicada en Córdoba 2936

Este lunes se conoció la noticia del fallecimiento de Arturo Gandolla, un histórico e influyente dirigente del Partido Justicialista (PJ) de Rosario. Gandolla, de 75 años, construyó una dilatada carrera en la política local y provincial, destacándose por su labor en el Concejo Municipal y su activa militancia democrática.

Sus restos son velados este lunes, de 18 a 22, en la cochería Caramuto, ubicada en Córdoba 2936.

Persecución, exilio y trayectoria

Nacido el 12 de febrero de 1951, Gandolla abrazó la militancia en el peronismo desde muy joven. Su compromiso político lo llevó a sufrir la persecución en diferentes etapas oscuras de la historia argentina: durante el régimen dictatorial de Juan Carlos Onganía fue expulsado de la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), pudiendo culminar sus estudios universitarios años más tarde en la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

Posteriormente, con el Golpe de Estado de 1976 y el inicio de la última dictadura cívico-militar, debió marchar al exilio en España.

Tras el retorno de la democracia, Gandolla consolidó un peso institucional determinante en la ciudad. Ocupó una banca en el Palacio Vasallo durante tres períodos y llegó a ejercer la presidencia del Concejo Deliberante rosarino. Asimismo, en el plano provincial, estuvo al frente de la Dirección del Servicio Penitenciario de Santa Fe entre 1999 y 2003, durante la segunda gobernación de Carlos Reutemann.

Arturo Gandolla

Pesar en el arco político

Tras confirmarse su deceso, se multiplicaron las muestras de dolor y las condolencias desde distintos sectores de la política local. Las primeras manifestaciones públicas llegaron desde el propio Concejo Municipal de Rosario, que expresó sus respetos y rindió homenaje al dirigente a través de sus redes oficiales.

Desde el Concejo Municipal expresaron su dolor por la muerte de Gandolla:

Con pesar concejales y trabajadores saludan a la familia del reconocido dirigente político y referente de la vida democrática de nuestra ciudad, quien fue concejal por tres mandatos  (1991/1995 – 1995/1999 – 2003/2011)  y presidente de este cuerpo deliberativo.

Gandolla formó parte de la generación de ediles que consolidó el funcionamiento democrático durante la década del noventa, desempeñándose como presidente del Concejo Municipal entre diciembre de 1995 y junio de 1996, además de haber liderado bloques legislativos a lo largo de su trayectoria política y aportado su compromiso con la memoria y los derechos humanos. Su figura se enmarcó en la de un concejal confiable para sostener equilibrios internos, que priorizó el fortalecimiento del andamiaje interno institucional y legal del municipio.

Fue reconocido en la ciudad como un referente de la memoria histórica de la generación de los años ’70, impulsando proyectos y homenajes a detenidos-desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.

Se desempeñó de manera sostenida como presidente del bloque del Frente para la Victoria – PJ, erigiéndose como una de las voces críticas, cuestionando incrementos de tasas y exigiendo constantemente estudios de costos de transporte urbano.

Fue autor del proyecto que determinó la construcción del Panteón de la Memoria, la Verdad y la Justicia en el cementerio El Salvador. Este sitio fue destinado para albergar los restos de las víctimas del terrorismo de Estado e identificadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

De igual modo propuso la creación del Bosque de la Memoria en el parque Raúl Scalabrini Ortíz, donde cada 24 de marzo se realiza el acto oficial con la plantación de árboles.

Lideró la iniciativa que declaró Ciudadano Ilustre Post Mortem al médico comunista Juan Ingalinella (asesinado en 1955), reivindicándolo como un símbolo histórico de la lucha social de la ciudad y antecedente de las desapariciones forzadas en el país.