Bergés ingresó a la Policía Bonaerense en 1964. y ahí ya se empezó a relacionar con una de las figuras más oscuras del terrorismo de Estado en Argentina, Miguel Etchecolatz.
Ya entrada la democracia, a pesar de la breve condena en 1086, Bergés continuó trabajando con normalidad, tuvo su propia clínica y recién en 1997 lo desplazaron de la policía, gracias al trabajo y denuncia permanente de organismos de derechos humanos.
Actualmente estaba siendo juzgado por el secuestro y los tormentos que padeció Jorge Julio López en la Comisaría 5ª de La Plata.