El presidente de la comisión de Prevención de Adicciones y Lucha contra el Narcotráfico de la Cámara de Diputados de la Nación, Fabián Peralta, pidió intensificar los controles de los puertos de Buenos Aires y Santa Fe, que según el legislador, son punto de emisión y paso de cargamentos de estupefacientes a distintos puntos de Europa. Además, alertó sobre el aumento de consumo y proliferación de cocinas de cocaína en la provincia. En tanto, desde la Dirección de Prevención y Control de Adicciones (ex Digedrop), Hugo Tognoli indicó que es positivo el balance comparativo de lugares de elaboración allanados y apuntó a la dificultad de interceptar los narcovuelos.
En diálogo con El Ciudadano, Hugo Tognoli, cuya fuerza suplementa el trabajo de Prefectura, con jurisdicción sobre las aduanas y ríos de la provincia, señaló: “Existe una política de gobierno provincial que se trasluce en una mayor actividad policial. Esto se mide por allanamiento y no por procedimiento. En Santa Fe, a través del Ministerio de Seguridad, tenemos como política no atacar al consumidor sino desde el vendedor barrial para arriba”.
Según el titular de la ex Digedrop, en la actualidad se registra un allanamiento por día en la provincia, contra uno por semana en durante 2007. Para Tognoli, desde hace cuatro años se incrementaron de forma exponencial los procedimientos exitosos en los que se incautan estupefacientes y detienen a los involucrados en la distribución de la misma. “No es un trabajo sencillo porque cuesta conseguir una orden del juzgado federal, que surge después de la presentación de numerosas pruebas, como llamadas telefónicas, registros fotográficos, etc.”.
Según las estadísticas de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones (ex Digedrop), desde 2008 se desbarataron 12 cocinas en Santa Fe, 11 en Rosario y una en la localidad de Tostado, al norte de la provincia en octubre del año pasado.
Consultado sobre la modalidad de los narcovuelos en la provincia, Tognoli recordó que durante 2010, su repartición capturó dos aviones. “Con el fin de contrarrestar el narcotráfico en la provincia, en 2009, el gobierno santafesino decretó un protocolo de actuación y ya hemos detectado 192 lugares de aterrizaje. Esto no quiere decir que sean pistas clandestinas. Todas están bajo investigación pero es difícil debido a la organización de los narcotraficantes porque varían sus espacios y modus operandi. Hoy por hoy cualquier camino rural puede ser apto para que una avioneta baje y en cuestión de 10 o 12 minutos cargue y descargue”, explicó. Además, refirió el plan de radarización –decretado en 2004 por el ex presidente Néstor Kirchner para instalar 69 radares en todo el territorio nacional– como una medida que “aportaría a salvaguardar la seguridad nacional”.
Preocupación en diputados
En diálogo con El Ciudadano, el diputado nacional de UCR-Coalición Cívica por Santa Fe, Fabián Peralta pidió intensificar los controles en los puertos de Buenos Aires, Mar del Plata y dentro de la hidrovía relacionada a Santa Fe. Para el legislador, estos son lugares donde se emiten o sirven como paso de cargamentos de cocaína para distintos punto de Europa. “Creo que se debe trabajar en conjunto entre la aduana, prefectura y las distintas fuerzas de seguridad a nivel nacional y provincial porque la logística que se aplica hoy es deficitaria”, apuntó y recordó que en 2010, la comisión que preside realizó un pedido de auditoría a la Nación para que informe sobre la fiscalización de los buques que siguen el criterio de exterior a exterior. “Si bien no paran en nuestros puertos transitan por los ríos”, detalló.
De acuerdo a Peralta, Santa Fe es una provincia de paso, ya sea, el tráfico de cocaína proveniente de Jujuy y Salta –terminan llegando a los puertos por la ruta 34– o bien marihuana, por la ruta 11. “Debido a que ambas desembocan en los puertos de Santa Fe y Buenos Aires, nos parece que se debe intensificar los controles de forma coordinada”, indicó.
Peralta reflexionó sobre las ventajas comparativas de los narcotraficantes: “Sobre algunas características nacionales –poseer una frontera de 9 mil kilómetros, cercanía con países productores– es imposible trabajar. Ahora bien, se puede aumentar la fiscalización de la producción y distribución de precursores químicos, es decir, los elementos químicos –acetona, ácidos, entre otros– que se utilizan para formular las drogas”. De acuerdo al diputado, la Argentina es país puente aunque esto “no desobliga a combatir las situaciones negativas que provienen de esta condición”. “Va a ser interesante ver cómo se discute a nivel nacional la asistencia al adicto y el combate del narcotráfico en las campañas eleccionarias”, adelantó.
Incipiente producción
“Creo que es ganada la clasificación del gobierno estadounidense sobre ser el segundo país de mayor consumo de Latinoamérica. El aumento no sólo se limita a las ilegales, sino a las legales, como el alcohol. Esto va de la mano de un aumento en la producción local. En 2000 la cifra de cocinas de cocaína en la provincia estaba entre 5 y 6 durante el año pero en 2009, un relevamiento indicó que sólo en el departamento Rosario se habían allanado entre 8 y 9”, aseguró Peralta. Según Peralta, una medida necesaria para combatir el narcotráfico es la aplicación del plan de radarización. En 2004, el ex presidente Néstor Kirchner firmó el decreto 1.407, que establecía crear un sistema nacional de vigilancia aeroespacial que contara con 69 radares –de 2 y 3 dimensiones– en todo el territorio nacional. “Con un plazo de 5 años, no vemos que la ejecución esté cerca de concluirse”, refirió el diputado sobre la iniciativa contra los narcovuelos.