La Unión Europea de Fútbol considera que esas trompetas de plástico «no son apropiadas en Europa» debido a que impiden escuchar las canciones de las hinchadas y las emociones que generan las acciones de juego.
Las 53 naciones que componen la UEFA han aceptado la normativa para las competencias de selecciones y clubes.
Las vuvuzelas fueron la «banda sonora» del Mundial de Sudáfrica y el ruido de las mismas era semejante al de un gigante enjambre de abejas.
La FIFA se negó a prohibir las vuvuzelas pese al pedido de los futbolistas y los organismos de radiodifusión, ya que las consideraron parte de la cultura sudafricana.

