“Es la política la que tiene que recuperar la dignidad de las familias trabajadoras. No podemos naturalizar que una persona tenga que endeudarse para comprar útiles escolares, pagar el alquiler o llenar la heladera”, afirmó.
Durante su intervención, la concejala rosarina advirtió que “las deudas de las familias dejaron de ser un problema privado para convertirse en un problema social y profundamente político”, y señaló que el actual modelo económico “empuja a miles de personas a endeudarse para poder comer”.
“La realidad que vivimos en Rosario y en todo el país es dramática. Nunca vimos este nivel de endeudamiento familiar. Hoy las tarjetas ofrecen cuotas para comprar alimentos o medicamentos, mientras crecen los préstamos usurarios, las refinanciaciones eternas y los prestamistas ligados a economías mafiosas”, sostuvo.
La dirigente de Comunidad Rosario relató además situaciones concretas de familias rosarinas atravesadas por el sobreendeudamiento: trabajadores formales que recurren a mutuales para llegar a fin de mes, mujeres sosteniendo hogares monomarentales y vecinos atrapados en circuitos de préstamos con tasas impagables. Asimismo, responsabilizó al gobierno nacional por el deterioro económico y social: “Las políticas de ajuste y asfixia financiera están destruyendo el trabajo, la producción y la capacidad de las familias de sostenerse. Frente a eso, necesitamos más organización, más comunidad y más política para recuperar dignidad”.
En ese marco, la dirigente peronista presentó las iniciativas impulsadas desde el Concejo Municipal bajo la consigna “Desendeudemos Rosario”, entre ellas la creación de ventanillas de atención en los seis Distritos Municipales para brindar asesoramiento, acompañamiento y mediación a personas endeudadas.
“El Estado local no puede mirar para otro lado. Queremos que cualquier vecino pueda acercarse al CMD de su barrio, recibir orientación, conocer sus derechos y encontrar herramientas concretas para salir de la rueda del endeudamiento”, explicó.
La edila también defendió la creación de un Registro Municipal de Prestadores de Crédito al Consumo, un Observatorio del Endeudamiento Familiar y programas de refinanciación articulados con el Banco Municipal y entidades cooperativas.
Para finalizar, ante legisladores nacionales, López reclamó además una ley nacional de sobreendeudamiento de personas humanas, regulación de tasas para créditos de consumo y mayor respaldo para las oficinas municipales de defensa del consumidor.