Un novedoso tratamiento contra el Sida desarrollado en la Argentina y único en el mundo fue lanzado al mercado y consiste en una combinación a dosis fija en un solo comprimido de las drogas darunavir y ritonavir, que lo convierten en el tratamiento de elección en las terapias denominadas de rescate.
La unión de estos principios activos permite reducir la cantidad de tomas de comprimidos a la mitad, lo cual facilita la vital adherencia al tratamiento y acota el riesgo de resistencia del virus, con limitada toxicidad y escaso potencial de interacciones.
Además, el material de envase exclusivo del medicamento, que cuya marca comercial será Virontar, es un blister troquelado de Pvc+Pvdc/aluminio, garantiza la estabilidad del producto y una mayor comodidad y control en la administración del medicamento.
«Este es un nuevo producto tanto en la Argentina como en el resto del mundo para el tratamiento del VIH-Sida”, aseguró Marcelo Figuieras, presidente de Laboratorios Richmond, encargado del desarrollo del producto.
Figueiras destacó que este tratamiento «mejora la calidad de vida de pacientes que padecen el virus del VIH/Sida».
Esta unión de medicamentos permite reducir la cantidad de tomas de comprimidos a la mitad, lo cual facilita la vital adherencia al tratamiento y acota el riesgo de resistencia del virus.
La limitada toxicidad y el escaso potencial de interacciones de darunavir + ritonavir, convierten a la combinación en el tratamiento de elección en las terapias denominadas de rescate.
«Virontar es un medicamento que pretende mejorarle la calidad de vida a los enfermos del VIH/Sida; tiene mayor acceso al tratamiento; mejor adherencia; menor riesgo de resistencia virósica; mayor probabilidad de éxito terapéutico y menor riesgo de efectos adversos», explicó Elvira Zini, directora de Asuntos Técnicos y Científicos de Richmond.
«Es un comprimido en dosis única oral que contiene 2 antiretrovirales IP DRV/r (darunavir 600 mg concentración terapéutica, y ritonavir 100 mg concentración sub-terapéutica, booster )», concluyó Zini.

