La quiebra de Carsa S.A., la compañía vinculada a la operación de Musimundo, fue decretada por el Juzgado Civil y Comercial N.º 23 de Resistencia, que dejó sin efecto el concurso preventivo abierto el 17 de julio. La resolución fue dictada el 2 de septiembre por el juez Fernando Luis Lavenas.
El magistrado consideró que existían hechos reveladores del estado de cesación de pagos y que la situación patrimonial y financiera de la empresa ya no permitía sostener el proceso preventivo. Desde esa decisión, el expediente pasó a tramitarse bajo la carátula “CARSA S.A. s/ Quiebra”, informó Ámbito.
La declaración llegó apenas un mes y medio después de la apertura del concurso, mediante el cual la compañía había buscado reordenar sus pasivos y evitar la quiebra. El cambio se produjo en un contexto de reducción de su estructura comercial y dificultades para afrontar sus obligaciones.
Cierre de locales y una transferencia que no prosperó
Durante el análisis del expediente, la Justicia examinó el plan de reducción de estructura de Carsa, que incluyó el cierre de locales y otras medidas sobre su red comercial. El directorio había aprobado ese esquema mediante el Acta N.º 695 del 26 de agosto.
Previamente, tampoco había prosperado una propuesta para transferir 45 locales. Ese antecedente formó parte del escenario que atravesó la empresa antes de que el juzgado resolviera dejar sin efecto el concurso preventivo.
El punto determinante del fallo fue la imposibilidad de sostener ese proceso frente al deterioro patrimonial y financiero. El juez encuadró los hechos en el artículo 79, inciso 4, de la Ley de Concursos y Quiebras, referido a circunstancias reveladoras de la cesación de pagos.
La deuda informada al sistema financiero
Según el registro del Banco Central correspondiente a julio de 2026, Carsa acumulaba aproximadamente $2.242 millones de deuda informada con entidades del sistema financiero. El principal acreedor era el Banco de la Nación Argentina, con $1.404,6 millones.
Le seguían Banco Macro, con $326,8 millones; Banco de Comercio, con $298,9 millones; y Nuevo Banco del Chaco, con $205 millones. También figuraban saldos menores con American Express Argentina, Banco de Corrientes, Banco Galicia y Buenos Aires, Banco Patagonia y Banco de Servicios y Transacciones.
En la Central de Deudores del BCRA, Banco Nación, Banco Macro y Nuevo Banco del Chaco registraban a Carsa en situación 4. En el caso de la entidad chaqueña también figuraban 31 días de atraso. Estos datos correspondían a la deuda financiera informada y no al conjunto de los pasivos de la compañía.
Un pasivo más amplio y nuevas fechas para los acreedores
Durante el proceso concursal había quedado expuesto un endeudamiento considerablemente mayor. En julio, la empresa había avanzado con la reestructuración de una deuda que rondaba los $63.500 millones, en medio del deterioro de sus resultados y las dificultades para cumplir con sus compromisos.
Con la declaración de quiebra, la Justicia mantuvo la sindicatura que ya intervenía en el concurso: el Estudio Contable Benítez, integrado por el contador público José Valentín Benítez, José Nicolás Benítez y Cynthia Bernard. Además, estableció nuevas fechas para el desarrollo del expediente.
Los acreedores podrán presentar sus pedidos de verificación hasta el 6 de noviembre de 2026. La sindicatura deberá entregar el informe individual el 30 de marzo de 2027, mientras que el informe general quedó previsto para el 25 de junio de 2027.