Política

Otro papelón: Argentina declaró terrorista al Cártel de los Soles que, ahora, Estados Unidos admite que no existe

El Departamento de Justicia se retractó de la acusación inicial contra el secuestrado presidente Nicolás Maduro como líder del extraño Cártel de los Soles: reconoció que no es un grupo real, solo una expresión coloquial. El Gobierno libertario de Milei, de la mano de la entonces ministra Bullrich, sobreactuó el seguidismo a la administración Trump y sin fundamentos lo declaró como organización terrorista

El Departamento de Justicia se se retractó de la acusación contra el presidente Nicolás Maduro como líder del extraño Cártel de los Soles: ahora admite que no es un grupo real. El tema fue instalado por la administración del presidente Donlad Trump el año pasado como parte de la embestida contra el venezolano. En agosto último, el Gobierno argentino hizo otra demostración de alineamiento a Estados Unidos e incorporó ese nombre en el registro de personas y organizaciones terroristas. Los débiles argumentos de la resolución conjunta del Ministerio de Seguriodad, en manos entonces de Patricia Bullrich, y Cancillería, copiados de lo que esgrimía Washington, quedaron en el aire.

El The New York Times (NYT) recordó este martes que la acusación formal contra Maduro por liderar o pertenecer al difuso Cártel fue formulada por el Departamento de Justicia en 2020 ante un gran jurado. En julio de 2025, copiando el texto de esa acusación, el Departamento del Tesoro designó al Cártel de los Soles como organización terrorista (apenas un mes después, lo hizo el Gobierno de Javier Milei). En noviembre pasado, Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de Trump, ordenó al Departamento de Estado que hiciera lo mismo.

Del argot popular a la fantasía de organización terrorista

Desde el vamos, la designación de Cártel para Los Soles como una organización criminal de peso no tenía sustento. Especialistas serios en crimen organizado y narcóticos en América Latina avisaron que, en realidad, se trata de un término coloquial. Lo inventaron medios venezolanos en la década de 1990 para referirse a funcionarios corruptos por el dinero del narcotráfico o la minería ilegal. Originalmente, eran casi todos altos militares, y los soles hacían referencia a los que tenían bordados en sus uniformes por su rango. Pero nunca hubo una organización jerárquica. Sólo un nombre para designar genéricamente esos hechos.

Este sábado, después de que Estados Unidos secuestrara a Maduro, el Departamento de Justicia publicó una acusación formal reescrita que admite la sobreactuación. La Fiscalía mantiene la tesis de que el presidente venezolano participó en una conspiración con el narcotráfico, pero dejó de lado la afirmación de que el Cártel de los Soles fuera una organización real. En cambio, menciona que ese nombre remite a un «sistema clientelar» y una «cultura de corrupción» alimentada por el dinero de las drogas ilegales.

La nueva acusación admite la sobreactuación

La acusación original nombra 32 veces al Cártel de los Soles y describe a Maduro como su líder. La reciente lo menciona apenas dos veces y afirma que, al igual que su predecesor Hugo Chávez, el mandatario secuestrado participó, perpetuó y protegió este sistema clientelar.

Las ganancias del narcotráfico y la protección de sus socios «fluyen a funcionarios civiles, militares y de inteligencia corruptos, que operan en un sistema clientelar dirigido por los de arriba, conocido como el Cártel de los Soles, en referencia a la insignia del sol que lucen los uniformes de los altos mandos militares venezolanos», afirma la nueva acusación de acuerdo a lo que publicó el NYT. Es decir: nada de gran estructura narco y, menos, terrorista como la calificó el Gobierno de Milei.

La nueva acusación pone en tela de juicio la legitimidad de la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera por parte de la administración Trump, el año pasado, y el seguimiento libertario en el Cono Sur. Portavoces de la Casa Blanca y de los Departamentos de Justicia, Estado y del Tesoro no respondieron a las solicitudes de comentarios del NYT sobre el tema.

Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del International Crisis Group, afirmó que la descripción del Cártel de los Soles en la nueva acusación era «totalmente fiel a la realidad», a diferencia de la versión de 2020. «Las designaciones no tienen que demostrarse en un tribunal, y esa es la diferencia. Claramente, sabían que no podían demostrarlo en un tribunal», agregó.

Rubio, incólumne

Aun así, el secretario de Estado Rubio volvió a referirse al Cártel de los Soles como un cártel real. Lo hizo en una entrevista en el programa «Meet the Press» de la NBC este domingo, un día después de que se conociera la acusación revisada.

«Seguiremos reservándonos el derecho a tomar medidas contra los barcos narcotraficantes que traen drogas hacia Estados Unidos y que son operados por organizaciones criminales transnacionales, incluido el Cártel de los Soles», declaró sin inmutarse. Y añadió: «Por supuesto, el líder de ese cártel se encuentra ahora bajo custodia estadounidense y enfrenta la justicia estadounidense en el Distrito Sur de Nueva York. Y ese es Nicolás Maduro».

La Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas de la Administración para el Control de Drogas (DEA), que detalla las principales organizaciones de narcotráfico, nunca mencionó al Cártel de los Soles. Tampoco lo hizo el Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Pero la acusación de 2020, que expuso una extensa narrativa sobre una conspiración de años de duración, presentó al Cártel de los Soles como una organización de narcotráfico liderada por Maduro. Y aseguró que el grupo llevó a cabo acciones como proporcionar armas a las FARC, de Colombia, y que intentó inundar Estados Unidos con cocaína como estrategia política.

Rubio, el antidrogas con pasado oscuro

Rubio es el funcionario latino que más alto llegó en el esquema de poder de Trump. Hijo de inmigrantes cubanos anticastristas, casado con una mujer de familia colombiana, como Secretario de Estado es el principal operador de la política exterior trumpista. Pero su imagen de paladín antidrogas contrasta con su historia y su veloz ascenso político.

En los años 80, Miami era una de las ciudades más violentas del planeta y la principal puerta de entrada de la cocaína a Estados Unidos. Era la época de los carteles colombianos, las bandas locales y los famosos «jinetes de la cocaína». Entre estos últimos, estaba Mario Tabraue, un cubano-americano hijo de excombatientes de Bahía de Cochinos que usaba un negocio de animales exóticos como fachada para mover toneladas de droga. Su empresa, Zoological Imports Unlimited, escondía un imperio narco detrás de jaulas con guepardos o serpientes. Incluso, inspiró partes de la película Scarface.

En 1987, el FBI lo capturó en la llamada «Operación Cobra», en la que también detuvo a su socio Orlando Cicilia, cuñado de Rubio. Estaba casado con Bárbara Rubio, hermana del ahora secretario de Estado, y participaba activamente en rutas que conectaban Florida con el Cáartel de Medellín de Pablo Escobar.

Marco Rubio tenía entonces 14 años. Vivía o pasaba largas temporadas en esa misma casa. En su autobiografía An American Son, asegura que solo iba a cuidar los perros de su cuñado y que jamás supo de sus actividades criminales.

Rubio arrancó su carrera política desde abajo pero en forma vertiginosa. En 2000, entró a la Cámara de Representantes de Florida con el 72% de los votos. Su cuñado Cicilia fue condenado a 25 años de prisión, aunque cumplió solo 12. Al recuperar la libertad en 2002, Rubio gestionó una recomendación para que obtuviera licencia como agente inmobiliario.

En 2009, cuando Rubio lanzó su candidatura al Senado, estalló otro escándalo. Investigaciones periodísticas revelaron que recibió dinero de una PAC (lobby) vinculado a una gigantesca estafa Ponzi. Su cerebro era Joe Steinger, dueño de Mutual Benefits Corp. Esa empresa compraba pólizas de seguros de vida a personas con enfermedades terminales (muchas miembros de la comunidad gay con VIH) y las revendía prometiendo ganancias millonarias. Dejó más de 30.000 víctimas mediante un fraude de 1.200 millones de dólares. Steinger terminó condenado a 20 años de prisión en 2014.

El dinero llegó a Rubio a través del lobista Alan Mendelsohn, quien recaudaba millones para políticos de Florida con el Ophthalmology PAC. El FBI y la DEA lo vincularon a lavado de dinero de cárteles sudamericanos, y hubo denuncias de que la Mutual Benefits de Steinger también blanqueó plata del narcotráfico colombiano.

Rubio nunca fue procesado, pese a que votó medidas que beneficiaron a esa empresa poco antes de recibir sus donaciones. En la trama aparece incluso Jaime Rey Albornoz, un colombiano acusado de integrar un cártel de drogas y uno de los contratistas estrella de Mutual Benefits.

Bullrich y Cancillería, seguidismo colgado de un pincel

La actual senadora Bullrich, este sábado, recordó con orgullo que Argentina declaró al Cártel de los Soles organización terrorista cuando ella era ministra de Seguridad. Lo dijo el mismo día en que el Departamento de Justicia renegaba de ese calificativo. Sin conocimiento de la marcha atrás en Estados Unidos, agregó que se trata de una «estructura criminal liderada desde el poder por el propio régimen venezolano».

Un día después, lo mismo pasó con Cancillería. Este domingo, el Gobierno de Milei respaldó ante el Consejo de Seguridad de la ONU el secuestro de Maduro. Y el canciller Pablo Quirno difundió a través de X el discurso del embajador argentino ante Naciones Unidas, Francisco Tropepi.

“El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los EEUU y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del Cartel de los Soles, declarada como organización terrorista por el Gobierno argentino en 2025, mismo año que declaró también organización terrorista al Tren de Aragua”, señaló Tropepi.

 

Entradas recientes

Dupla en moto atacó a culatazos a un vecino de barrio Alberdi y lo dejó internado grave por una fractura de cráneo 

La víctima, de 40 años, vive a tres cuadras y está en estado reservado en…

enero 7, 2026

Panorama auriazul: los refuerzos para Jorge Almirón vienen marchando y la canallada se ilusiona

La pretemporada de Central ya lleva dos días. Y todavía ninguna cara nueva. Pero esta…

enero 7, 2026

Cuenta regresiva para “Gran Hermano 2026”, se conoció “La Nave”

Santiago del Moro, conductor del envío, mostró en redes sociales el estudio desde el que…

enero 7, 2026

Plato o plomo en Bella Vista: detuvieron a una pareja por extorsionar al empleado de una carnicería

Los sospechosos fueron arrestados tras exigir 60.000 pesos a la víctima a cambio de no…

enero 7, 2026

Embargos y bloqueos: la Justicia avanza sobre ex funcionarios macristas en el caso Vicentin

Las exautoridades del Banco Nación, Javier González Fraga y Lucas Llach, están entre los involucrados…

enero 7, 2026

Ramona volvió al mar: final feliz para una tortuga en Mar del Plata

La tortuga fue rehabilitada en el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén…

enero 7, 2026