Fotos: Juan José García
El partido entre Rosario Central y Barracas comenzó 35 minutos más tarde de lo estipulado. Y la noche estuvo cerca de convertirse en un papelón. Es que fue la inauguración del sistema lumínico de la cancha del Guapo y un inconveniente en el tablero eléctrico casi hizo que el juego se tuviera que posponer para otro día. Pero después de varios minutos de arduo trabajo todo se normalizó y el partido se jugó de manera normal.
¿Qué pasó? Instantes antes de la salida de los equipos los directivos de Barracas ordenaron apagar las luces para darle lugar a un show de fuegos artificiales que sirvieron como festejo por la inauguración del nuevo sistema lumínico. Pero cuando empleados del club quisieron reactivar las flamantes luces surgió un problema en el tablero.

Debido a esto comenzaron los trabajos de electricidad y como demoraban, el árbitro dio la orden de que los protagonistas regresaran a los vestuarios a la espera de una definición. Cuando el reloj marcó las 20:43 las torres volvieron a iluminar y así quedó confirmado el juego. Los futbolistas regresaron al campo y luego de una entrada en calor que duró apenas 5 minutos estuvieron prestos para comenzar el juego.