Este viernes inicia una fecha clave para Rosario Central. Es que más allá de que el equipo de Jorge Almirón recibirá el domingo a un rival directo en la lucha por la tabla anual. Los otros tres que están hoy por encima del Canalla jugarán de visitante. La historia arrancará temprano con la visita de Boca (50 puntos) a Córdoba para jugar ante Instituto, seguirá el domingo cuando Argentinos (50), en el mismo horario que Central (47) e Independiente Rivadavia de Mendoza (52), viaje hasta Vicente López para medirse ante Platense y terminará el lunes con el choque en el sur del gran Buenos Aires entre Lanús y Vélez (49).
Una fecha importante, una que determinará si el Canalla continúa en carrera por la tabla anual o si ese objetivo se teñirá de inalcanzable. Ganar sí o sí y esperar que los otros tres equipos que están en el medio entre los mendocinos y los auriazules dejen puntos en el camino.
El choque ante el líder de la acumulada y el hecho que los inmediatos perseguidores tengan partidos complejos, al menos en la previa, hace que esta nueva jornada de Primera División sean fundamental para las aspiraciones de Central de quedarse otra vez con el título de Campeón de Liga.
Más allá de los partidos que tendrán los rivales que persiguen el mismo objetivo, el Canalla volverá a jugar como local y lo hará por primera vez luego de haber obtenido la Supercopa Internacional ante Estudiantes. En lo que va del Clausura Central lleva disputados 5 partidos en el Gigante de Arroyito, de los cuales ganó dos (Aldosivi y Argentinos), empató otros dos (Racing y Newell`s) y perdió el restante (Gimnasia). En su casa convirtió 5 goles y le marcaron 4. En total cosechó 8 puntos de 15 posibles.
Por el lado de Independiente Rivadavia, los mendocinos jugaron seis veces como visitantes y ganaron solamente un partido (Barracas Central), empataron dos (Independiente y Atlético Tucumán) y perdieron tres (River, Belgrano y Sarmiento).
Un fin de semana importante se le viene al equipo de Almirón, uno en que puede utilizarlo como trampolín para seguir en la búsqueda del próximo primer título que entrega el fútbol argentino o uno en que definitivamente será un tobogán.