Rosario, lunes 20 de julio de 2026
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Rosario, lunes 20 de julio de 2026

Paritarias, peronismo y mapa político en Santa Fe: «Ninguna reforma en un modelo de ajuste puede salir a favor de los trabajadores»

La referente de los municipales del norte provincial analizó los riesgos sobre los derechos laborales tras los cambios en la ley orgánica y el conflicto salarial en Reconquista. En el stream El Ciudadano Política cuestionó la crisis de representatividad del PJ santafesino y respaldó a Axel Kicillof para la reorganización del movimiento
Paritarias, peronismo y mapa político en Santa Fe: "Ninguna reforma en un modelo de ajuste puede salir a favor de los trabajadores"

*Por Luciana Mangó y Daniel Zecca

Andrea Paz es secretaria adjunta de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la provincia (Festram), secretaria general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Reconquista y secretaria general de la CGT Departamento General Obligado. Desde su representación de las y los trabajadores se mostró crítica con el proceso de reforma constitucional y ley de municipios, tras considerar que pone en riesgo el piso mínimo de derechos y deja normativas laborales clave a discreción de cada intendencia, al tiempo que destacó el aumento acordado por el gremio en una discusión paritaria que sigue en negociación. En diálogo con el stream El Ciudadano Política, repasó los conflictos de gestión del norte provincial y destacó la necesidad de una articulación conjunta del peronismo para ofrecer una alternativa de gobierno. Tras cuestionar los personalismos y a dirigentes que acompañan medidas de ajuste, planteó la importancia de reconstruir la representatividad desde las bases y consolidó su apoyo al gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof como el principal motor de un proyecto político nacional alternativo.

—Fuiste muy crítica del proceso de reforma constitucional ¿Qué balance hacés del texto que se sancionó? 

—Creíamos que se daban las condiciones, que se manifestaba que iba a ser democrática, que iba a haber debate y que podía salir un producto beneficioso no solo para los trabajadores a los cuales yo represento, sino para todos los ciudadanos de la provincia de Santa Fe. Pero estamos ante un gobierno provincial que habla de democracia, que en la realidad es ficticia, porque arma reuniones de consenso en las que después no te tiene en cuenta. Hacen uso de la mayoría de los votos que tienen en la Legislatura y sacan todo sin ningún tipo de aporte de cualquier institución, organización o ciudadano. En el caso de los trabajadores municipales, ninguna de las cuestiones que planteamos fueron tomadas en cuenta. Fuimos de los primeros que dijimos que no había necesidad ni urgencia de hacer una modificación de la Constitución en este contexto de ajuste. Ninguna reforma constitucional en un modelo de ajuste puede salir a favor de los trabajadores y de los ciudadanos comunes. Sale a favor de los privilegiados y de la casta, como son algunos sectores de la política.

Pienso, por ejemplo, en la ley de Coparticipación que se está esperando, porque se avanzó en la consagración de la autonomía sin trasladar los recursos. En las audiencias públicas fuimos los únicos que reclamamos que la provincia debería garantizar el 25% de la totalidad de los recursos como ingresos participables para los municipios. Ninguno de los intendentes y de los legisladores acompañaron ese pedido. Después, cuando sale la nueva Constitución, se avanza sobre la nueva ley Orgánica, donde se declara que todas las localidades pasan a ser municipios, dejan de existir las comunas, todos van a gobernar cuatro años, pero nosotros estamos convencidos de que la reforma de la Constitución y de la ley Orgánica tienen que ver más con resolverle los problemas a la política que los problemas reales de los trabajadores y de los ciudadanos.

No quedó nada escrito de ninguna pérdida de derecho de trabajadores, pero quedaron todos en una zona muy gris, que depende del intendente de la localidad que quiera o no respetar las leyes que hoy llamamos plexo normativo de piso, que tiene el trabajador municipal en la provincia de Santa Fe. Todas esas leyes, que para nosotros son un piso normativo, en esta nueva ley Orgánica quedan a interpretación de cada una de las localidades. Lo vemos con mucho riesgo, porque va a depender de qué tipo de persona está gobernando. Ahí es donde vemos la gravedad de esta ley Orgánica. Vamos a seguir sosteniendo la bandera de lucha y de defensa de los derechos y del salario del piso que tenemos en la provincia de Santa Fe, que somos el único sector municipal en el país que tiene este plexo normativo. Ninguna otra provincia lo tiene, siquiera en Sudamérica. Lo vamos a seguir defendiendo porque aún con estas leyes en algunos lugares hay hasta un 40% de trabajo en negro.

—En abril lograron un acuerdo con un aumento del 19,3%. ¿Cómo están pensando la próxima paritaria?

—El martes tenemos una reunión de la mesa técnica a las 9 de la mañana y a las 11 ya tenemos paritaria en la casa de gobierno. Vamos a seguir discutiendo política salarial porque es necesario y porque los trabajadores municipales merecemos que se nos reconozca. Si bien hoy no podemos decir que estemos por debajo de la inflación, porque no está el último índice, hay una pérdida del poder adquisitivo de los años anteriores. Desde 2023 a diciembre de 2025 hay un margen de entre el 18 y el 20% de pérdida que tuvo el trabajador municipal en su salario. Teniendo un piso garantizado todavía no tenemos un único salario en toda la provincia. La escala de Festram es una escala promedio. Tenemos un montón de municipios que están por sobre esa escala. Rosario, que no pertenece más a esta federación, está por debajo. 

—En Reconquista atravesaron un conflicto con el intendente Enri Vallejos por el tema del aguinaldo. ¿Cómo está la situación general en los municipios? 

—Es el mismo modelo económico que hace que empiecen a congelarse todos los ingresos porque la gente no tiene recursos. Es un círculo vicioso que siempre ponemos de manifiesto. Con respecto al conflicto en Reconquista por el aguinaldo, no faltaban los recursos. Era una decisión política no pagar el aguinaldo antes del Día del Padre. Siempre se pagaba el aguinaldo antes, y cuando no se llegaba con los recursos se hacía un anticipo para que el Día del Padre los trabajadores puedan tener una mesa medianamente feliz junto a su familia. Este año, teniendo los recursos para la totalidad del aguinaldo, el intendente decidió no abonarlo. Si bien el Ejecutivo no estaba incumpliendo con ninguna ley, estaba incumpliendo con la parte más empática, más moral, cuando tenemos un intendente que tiene un canal de oración. Salimos a preguntarnos quién nos gobernaba: ¿la persona que decía que había que ser solidario y tener empatía, pero que hacía pasar a 1.800 familias sin un peso en el bolsillo el Día del Padre? El trabajador siempre trata de entender cuando la economía o el presupuesto municipal está en problemas, porque las gestiones pasan y los trabajadores permanecemos. A la semana siguiente de esa discusión, el 26 de junio, se cobró el aguinaldo. El 3 de julio se cobró el sueldo. Ahí queda claro que nosotros teníamos razón, que no era económico, sino que era una decisión política no darle a los trabajadores ese alivio en ese momento tan significativo para toda la familia. Hoy seguimos discutiendo por otros temas. Con el Ejecutivo tenemos mucho diálogo, pero hay momentos donde se tocan intereses de los trabajadores. Yo voy a estar en la vereda que represento, porque representa mis convicciones: la defensa de los derechos, del salario mío y de mis compañeros.

—El intendente Vallejos fue uno de los peronista que decidió jugar por fuera del PJ. ¿Cuáles son las claves de ese juego político?

—Tampoco tenemos muchas explicaciones. Es un intendente que llegó por el peronismo, que gobierna por el peronismo, pero que en las últimas elecciones fue parte de Provincias Unidas y, además, una semana antes de las elecciones salió a dar su apoyo a (la ex vicegobernadora y actual diputada Gisella) Scaglia. No se entiende cuál es el juego o la decisión que toma. Cuando hablamos de política tratamos de hablar de modelos económicos de país. Sabemos que llegó por el peronismo y que lleva adelante acciones favorables para los trabajadores. Por ejemplo, uno de los logros a inicio de año fue firmar un acta acuerdo que después se transformó en un decreto, donde los trabajadores percibimos un 12% de la categoría 8 por refrigerio. Estamos hablando de casi 100.000 pesos por cada trabajador. Es una mejora sobre el salario, pero después demora en pagar el aguinaldo teniendo la plata. Son esas contradicciones continuas que tenemos en este diálogo con el Ejecutivo de Reconquista. 

—¿Ves alternativa al modelo económico nacional? 

Nosotros estamos convencidos de que otro modelo es posible porque lo hemos vivido en años anteriores. Para nosotros, hoy a nivel nacional lo representa Axel Kicillof, con el cual venimos trabajando hace más de dos años a través de Walter Correa, que es el ministro de Trabajo. En la provincia de Buenos Aires, en el Ministerio de Trabajo, está un secretario general de un sindicato. En Santa Fe tenemos un empresario. Queda claro cuáles son los modelos que se llevan adelante, cuál es la mirada que se tiene de un país federal. Vamos a seguir acompañando este modelo que incluye a toda la comunidad. 

—¿Qué problemáticas pudiste plantearle al gobernador Kicillof y qué tipo de respuestas obtuviste?

—Fueron casi 2dos horas de reunión. El gobernador Axel quería saber de nuestras paritarias y de nuestro plexo normativo. Eso lo habló Claudio Leoni, que nos acompañó como presidente de la Federación. También hablamos de un congreso que se hizo el 28 y 29 de mayo en La Plata, donde nosotros tuvimos parte de algunos paneles. El trabajo que veníamos realizando va en camino de este modelo de país que pretendemos. Después terminamos hablando un poquito de política y Axel nos confirmó su interés de ser candidato a presidente el año que viene. En cuanto a la provincia tenía perfectamente claro lo que está pasando con el peronismo. Todavía falta un tiempo y se tienen que ir moviendo un montón de fichas. Casi todos los que creemos en un país distinto, en un modelo económico distinto, que incluye a todos, queremos gobernar el año que viene. Tenemos que seguir dialogando, seguir poniendo sobre la mesa las diferencias para encontrar un camino que tenga un único objetivo, que es la defensa de todos los ciudadanos y del pueblo, no individuales ni personales, sino que la propuesta que gane sea la del bien mayor, de todos los ciudadanos del país. No es un desafío menor, es muy difícil, pero se están sumando actores que ayudan a encontrar este camino.

—¿Cómo ves hoy al peronismo de la provincia de Santa Fe? ¿Se va a llegar finalmente a un proceso de unidad? 

—Hoy se ve muy difícil, porque no se logra poner por sobre las personas o los sectores, el bien común. Siempre manifestamos desde una representación del sector de trabajadores municipales que vamos a ser articuladores. En mi caso personal, me han hecho varias propuestas y a mí no me interesa ningún tipo de candidatura, lo único que me interesa es generar los espacios de articulación para lograr una propuesta o un modelo para el año que viene. Es importante escuchar, articular a los distintos sectores y que sea de abajo hacia arriba. La construcción nueva tiene que nacer de cada uno de los territorios. Si nosotros logramos legitimar la representatividad del sector de la política de cada uno de los territorios, tenemos grandes chances de gobernar el año que viene. Pero si no logramos eso, va a ser muy difícil y van a seguir ganando los mismos.

—¿Ves sectores del PJ que pueden llegar a jugar por fuera?

—Es una pena, porque no entienden que la política es una herramienta para resolver la problemática del ciudadano común. Quieren llegar a la política y sostenerse. En la reforma constitucional no va a haber más reelecciones, pero empieza a aplicarse a partir de ahora, o sea que «me aseguro mi reelección o la de mi gente y después a los que vienen sí ya se les aplica la nueva constitución». La gente ya está cansada de esas trampas. La poca gente que va a votar es el indicio de que la gente ya no cree más en la política como herramienta de solución para su problema cotidiano, y eso es grave y peligroso. Si no empezamos a explicarlo y a trabajarlo en los distintos sectores, ponemos en riesgo hasta la democracia. Lo peor que nos puede pasar como país es perder la democracia. Nosotros hablamos con todos los sectores porque creemos que es por ahí donde se tiene que resolver esta situación, pero son los primeros que tienen que salir a hablar y a incentivar la democracia real, no lo que hoy estamos haciendo.

—¿Te gustaría un peronismo más combativo a la hora de sancionar algunas reformas? 

—La gente está demostrando que ya no siente que el acto electoral sea un proceso importante. Si yo vengo del partido que dice representar a los trabajadores, no puedo ir al Congreso Nacional o a la Legislatura provincial a levantar la mano a todo lo que el gobierno provincial lleva adelante contra los trabajadores, como la reforma previsional. Esas contradicciones de manera continua no pueden existir más. La legitimidad de los representantes políticos tiene que ser total. El que va y levanta la mano después tiene que volver a su casa y darle explicaciones a su gente de por qué toma determinada decisión que no va siquiera en representación del partido que lo hizo llegar a ese lugar. Tiene que haber una línea entre lo que pienso, digo y hago. No puede ser que tenga un discurso y que después vaya y levante la mano para votar cualquier cosa en contra. Como ciudadanos tenemos que hacer este ejercicio de identificar con qué estamos de acuerdo y qué es lo que pretendemos. Es la única forma que podemos sanar la democracia, seguir adelante y beneficiarnos todos los ciudadanos con un modelo económico que nos permita tener una mejor calidad de vida en función del trabajo que llevamos adelante.