El Canalla arrancó con un gol desde el vestuario, pero no lo supo defender. Almirón planteó un partido con algunas decisiones polémicas y su equipo se quedó con las manos vacías. El Globo aprovechó algunas equivocaciones auriazules y se quedó con un triunfo ante su gente
Foto: WPA
Central busca rápido meterse entre los clasificados en su zona. Y el primer escollo a sortear para ese objetivo era Huracán, como visitante. Al minuto de juego Copetti aprovechó una linda asistencia de Enzo Giménez y abrió el marcador. Mejor arranque imposible. Pero después pasaron cosas y el Canalla se quedó con las manos vacías. Almirón decidió rotar para guardar jugadores porque tiene Libertadores el miércoles. Esta vez la apuesta le salió mal, muy mal. El Globo aprovechó todas las ofertas del elenco auriazul y le ganó 3-1.
Hacer un gol rápido como visitante tiene sus ventajas y desventajas. Dentro de lo bueno es salir prácticamente desde el vestuario en ganador. Y eso hace que el rival tenga la presión por empatar. Lo malo es que inconscientemente el equipo se mete atrás y le deja tener la pelota al otro. A Centra le pasó eso en la primera etapa. Copetti pegó de entrada y eso provocó que el público quemero, a los 20 minutos, comience a cantar canciones contra sus jugadores. Ahí el Canalla se sentía cómodo. Tenía la pelota, la hacía circular, pero no era punzante ni arriesgado a la hora de atacar.
El correr de los minutos lo tuvo a Central cada vez más atrás y el Globo, sin buscarlo, encontró un penal que cometió torpemente Giménez por demorar en el despeje. Caicedo se hizo cargo y no falló. Así se fueron al descanso.
Si la intención de Almirón y sus muchachos es acortar el camino a la clasificación es vital ser más ambicioso. Y Central falló. Huracán arrancó mejor en el complemento e hizo revolcar a Broun un par de veces. Si bien lo equilibró pasado los 15 minutos, un error grosero de Pol Fernández (que estaba jugando bien) condenó al equipo a una derrota segura. El mazazo que le dio Bisanz lo dejó grogui al Canalla. Y no es el primer yerro del Canalla en el torneo que lo obliga a sacar del medio. Pasó con Mallo ante Independiente Rivadavia y con Raffin frente a Atlético Tucumán.
Central intentó, sin muchas ideas, ir por el empate. Pero el daño mental estaba hecho. Encima el Globo le pegó la trompada de nocaut con un golazo de Nervo.
«El fútbol tiene estas cosas. Me da mucha bronca porque quedaron muy marcados los errores», dijo Almirón al intentar explicar la derrota de su equipo. Quedan nueve puntos en disputa y al Canalla no le queda mucho margen de error si busca meterse enter los ocho mejores. Claro que antes del próximo duelo por el Apertura debe jugar por Libertadores en Asunción. Pero esa es otra historia por contar.
El líder opositor conservador Péter Magyar arrasó en los comicios. La ultraderecha en Europa y…
El miércoles 15 de abril a las 18, en la sala Angélica Gorodischer del piso…
Fatu en los goles poco pudo hacer. Cuando intervinó lo hizo bien. El delantero en…
Hugo Barabucci, nacido en el corazón del departamento San Martín, admitió en un juicio en…
En el tercer mes del año, 5 de los 7 rubros medidos terminaron en terreno…
Otro buen partido de la Lepra en la faz defensiva, aunque este vez faltó apoyó…